El Partido Acción Nacional (PAN) decidió descartar, por ahora, una alianza electoral con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) rumbo a las elecciones intermedias de 2027. Así lo confirmó su dirigente nacional, Jorge Romero Herrera, quien sostuvo que el momento político obliga a su partido a apostar por competir con su propia fuerza electoral y sin coaliciones con otras fuerzas opositoras.
En entrevista con la periodista Azucena Uresti, el líder panista explicó que, tras las experiencias recientes de alianzas opositoras, el PAN considera que la estrategia más viable para el siguiente ciclo electoral es fortalecer su identidad política y buscar el respaldo ciudadano bajo su propia marca.
“Es el momento en que el PAN le tiene que apostar al PAN y, primero Dios, nos va a ir bien”, afirmó Romero al referirse a la invitación que previamente había hecho el dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, para construir nuevamente una coalición opositora de cara a los comicios de 2027.
La declaración marca un distanciamiento respecto al modelo de alianzas que en años recientes dio origen a coaliciones electorales entre PAN, PRI y PRD para enfrentar al oficialismo encabezado por Claudia Sheinbaum y el partido gobernante, Morena.
Durante la conversación, Romero explicó que la apuesta del blanquiazul es que cada fuerza política opositora compita con sus propios emblemas y capitalice directamente su base electoral. Según su análisis, las coaliciones no siempre se traducen en más votos y, en algunos contextos, incluso pueden generar el efecto contrario.
“Estamos apostando a que todo el espectro del PAN lo logre el PAN, que todo el espectro de los demás partidos de oposición lo logre cada uno de ellos”, afirmó el dirigente panista, al detallar que su partido busca consolidar su voto propio antes que diluirlo en una alianza.
Romero también argumentó que esta estrategia busca maximizar la capacidad de la oposición para restar votos al partido gobernante, pues en algunos escenarios las coaliciones terminan provocando que parte del electorado se desmovilice o migre hacia otras opciones políticas.
🔵Jorge Romero (@JorgeRoHe) rechaza coalición del PAN y el PRI en 2027
— Azucena Uresti (@azucenau) March 5, 2026
“No estoy viendo (alianzas)”, responde así al llamado de @alitomorenoc sobre un frente opositor.
Sobre 2030, dice que “es otro cantar”.#AzucenaxFórmulapic.twitter.com/Fk3Bb1ALVv
A pesar de la negativa para 2027, el dirigente del PAN no cerró completamente la puerta a futuros acuerdos con el PRI. Señaló que una eventual cooperación entre ambas fuerzas podría reconsiderarse hacia el proceso presidencial de 2030, dependiendo de cómo evolucione el escenario político tras las elecciones intermedias.
La postura panista surge luego de que Alejandro Moreno Cárdenas convocara públicamente a las fuerzas opositoras a construir una nueva alianza electoral durante el acto conmemorativo por el 97 aniversario del Partido Revolucionario Institucional. En ese discurso, el líder priista llamó a la unidad frente a la mayoría oficialista y advirtió que quienes rechazaran una coalición podrían terminar favoreciendo al gobierno.
“Si no quieren coalición, estarán al servicio del poder”, declaró Moreno durante su mensaje, una frase que provocó reacciones inmediatas dentro de la oposición.
Ante esas declaraciones, Romero calificó la invitación del dirigente priista como “ambivalente”, al considerar que el llamado a la unidad estuvo acompañado de señalamientos que podrían interpretarse como presión política hacia otras fuerzas.
“Primero invitando y después medio lo contrario”, expresó el líder panista al analizar el tono del mensaje del dirigente tricolor.
No obstante, Romero aseguró que el PAN mantiene una postura abierta al diálogo con otras fuerzas opositoras y evitó escalar el tono del intercambio político. Subrayó que cualquier esfuerzo por fortalecer a la oposición debe partir del respeto entre partidos.
“Yo siempre saludo lo que sea un avance de la oposición”, afirmó, al tiempo que rechazó que existan hostilidades irreconciliables entre las distintas bancadas opositoras.
La definición estratégica del PAN ocurre en un momento de reconfiguración dentro del bloque opositor mexicano, luego de que las coaliciones electorales que marcaron los procesos de 2021 y 2024 entraran en una etapa de revisión interna tras los resultados obtenidos frente al avance electoral de Morena.
De cara a 2027, la decisión del PAN anticipa un escenario electoral en el que los principales partidos opositores podrían competir por separado, lo que abriría una nueva dinámica en la disputa por espacios legislativos y gobiernos locales. Al mismo tiempo, deja abierta la posibilidad de replantear alianzas hacia el siguiente ciclo presidencial, dependiendo de la correlación de fuerzas que arrojen los próximos comicios.