La intensificación de una nueva ola de calor en México entre el 5 y el 8 de mayo, confirmada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), no solo implica riesgos para la salud pública, sino también presiones relevantes sobre la actividad económica en amplias regiones del país, particularmente en sectores como el agropecuario, energético y de servicios. El fenómeno afectará a más de 15 entidades federativas con temperaturas que, en casos extremos, superarán los 45 grados Celsius