El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, hacen un llamado urgente al cese de hostilidades unilaterales. Se enfatiza que cualquier operación militar que ignore la soberanía nacional y la protección de infraestructuras civiles constituye una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional Humanitario.