El FBI emitió una alerta dirigida a autoridades de California tras recibir información de inteligencia que apunta a una posible intención de Irán de lanzar ataques con drones contra objetivos en la costa oeste de Estados Unidos. Aunque no existe evidencia de un ataque inminente, el aviso provocó refuerzos de seguridad y encendió el debate sobre riesgos de represalias en territorio estadounidense.