En medio de una de las crisis geopolíticas y energéticas más agudas de la década, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido extender por segunda ocasión el ultimátum dirigido a Irán. La nueva fecha límite ha quedado fijada para el lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00 horas (tiempo de Washington). De no cumplirse la exigencia de reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, Washington amenaza con una ofensiva militar directa para destruir la infraestructura eléctrica y las plantas de energía del país persa.
El anuncio fue realizado por el propio mandatario a través de su cuenta en la plataforma Truth Social. Trump aseguró que esta prórroga de diez días, que detiene temporalmente lo que él mismo calificó como el “período de destrucción de plantas de energía”, se otorgó a petición directa del gobierno iraní. “Las conversaciones continúan y, a pesar de las declaraciones erróneas difundidas por algunos medios de comunicación que propagan noticias falsas, están progresando muy bien”, declaró el mandatario.
"As per Iranian Government request, please let this statement serve to represent that I am pausing the period of Energy Plant destruction by 10 Days to Monday, April 6, 2026, at 8 P.M., Eastern Time. Talks are ongoing and, despite erroneous statements to the contrary by the Fake… pic.twitter.com/LEURAJnRta
— The White House (@WhiteHouse) March 26, 2026
Esta decisión marca la segunda vez que la Casa Blanca frena un ataque inminente contra infraestructura crítica. Como muestra de buena voluntad y en un intento por desescalar las tensiones, Teherán permitió recientemente el paso de una decena de buques petroleros por el estrecho, un corredor marítimo vital por el que transita habitualmente una quinta parte del petróleo mundial.
El equipo de negociadores estadounidenses está liderado por figuras de alto nivel de la administración republicana, incluyendo al vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Durante una reciente cena de recaudación de fondos para el Partido Republicano, Trump aseguró que el liderazgo iraní —ahora encabezado por Mojtaba Jamenéi, tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jamenéi, en el primer día de la ofensiva aliada del pasado 28 de febrero— está “suplicando llegar a un acuerdo”. El mandatario afirmó que las autoridades iraníes mantienen las negociaciones en secreto porque “tienen miedo de que su propio pueblo los mate”.
Mientras la diplomacia avanza a puerta cerrada, la presión militar no cede. El Pentágono ha ordenado el traslado de un grupo anfibio con cerca de 2,500 infantes de marina desde el Pacífico hacia el Golfo Pérsico. Este contingente se suma a los paracaidistas y fuerzas navales que ya operan en la región en coordinación con las Fuerzas de Defensa de Israel, marcando casi un mes de hostilidades conjuntas.
Crush their missiles and drone stockpiles. Destroy their defense industrial base. Wipe out Iran's military capabilities.
— The White House (@WhiteHouse) March 26, 2026
"It's a display of force and precision and skill like nothing the world has really witnessed." – President Donald J. Trump 🇺🇸 pic.twitter.com/qMVDoopt69
La incertidumbre por el posible cierre definitivo del Estrecho de Ormuz ha sacudido fuertemente a los mercados. En Wall Street, los principales indicadores cerraron en rojo ante el nerviosismo global.
En el panorama diplomático internacional, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, instó a Estados Unidos a ejercer mayor presión sobre Rusia para que cese su suministro de material militar a Irán, evidenciando que el conflicto amenaza con arrastrar a otras potencias.
Los próximos diez días serán cruciales para definir si el mundo se asoma a una guerra regional de mayores proporciones o si las negociaciones de última hora logran estabilizar el flujo comercial antes de que expire el reloj el 6 de abril.