La Secretaría de Salud, a través del Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave), ha emitido un aviso epidemiológico de carácter preventivo en respuesta a la alerta internacional generada por un brote de hantavirus detectado inicialmente en un crucero que navegaba por el océano Atlántico.
La medida, oficializada este 12 de mayo de 2026, busca fortalecer la capacidad de respuesta y detección en todas las unidades de salud del país, desde el primer hasta el tercer nivel de atención.

De acuerdo con la información validada por la OMS, el brote está vinculado específicamente al crucero MV Hondius, el cual inició sus operaciones en Ushuaia, Argentina, y realizó escalas en regiones remotas del Atlántico Sur, incluyendo la Antártida e islas como Santa Elena y Ascensión.
Hasta el momento, el balance global asociado a este evento reporta tres defunciones, siete casos confirmados por laboratorio y dos casos sospechosos.

El agente etiológico identificado es el Hantavirus de los Andes (ANDV), una variante de especial preocupación para la salud pública. A diferencia de otros hantavirus que se transmiten exclusivamente por el contacto con secreciones de roedores infectados, el ANDV es el único que cuenta con evidencia documentada de transmisión de persona a persona, generalmente asociada a contactos estrechos y prolongados en espacios cerrados.
A pesar de la gravedad de la enfermedad, las autoridades sanitarias han sido enfáticas al señalar que, hasta la fecha, no se ha detectado ningún caso en territorio mexicano y el riesgo para el país se mantiene en un nivel bajo.
Sin embargo, la vigilancia se ha intensificado debido al incremento de la movilidad internacional previsto para los próximos meses en el marco de los preparativos para el Mundial de Fútbol 2026.
El aviso epidemiológico instruye a las Unidades de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria (UVEH) y a la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública (RNLSP) a mantenerse en alerta ante pacientes que presenten un cuadro clínico compatible.

En su fase inicial, los síntomas pueden confundirse con otras afecciones respiratorias, incluyendo fiebre, fatiga, cefalea, mialgias (dolores musculares), mareos, náuseas y vómito.
Dado que no existe un tratamiento específico ni vacuna para el hantavirus, la detección temprana y el aislamiento inmediato de los casos sospechosos son las herramientas fundamentales para mejorar el pronóstico del paciente y prevenir contagios secundarios.
La Secretaría de Salud recomienda a la población mantenerse informada a través de canales oficiales y acudir a la unidad médica más cercana si se presentan síntomas tras haber realizado viajes internacionales a zonas con brotes activos o haber tenido contacto con personas provenientes de dichas áreas.