¡ Última Hora !

Públicidad

Madres Buscadoras de Jalisco regresan a un predio de Lomas del Sur en busca de justicia

El Colectivo Madres Buscadoras de Jalisco continúa la prospección en un predio de la colonia Lomas del Sur, en Tlajomulco de Zúñiga, basado en información desde 2024 sobre el posible entierro de una de sus hijas. Con apoyo de autoridades, han localizado segmentos óseos de varios cuerpos, prendas y accesorios, en un sitio que ya había sido intervenido anteriormente. Su persistencia revela fallas en las investigaciones previas y la urgencia de una respuesta institucional más efectiva ante la crisis de desapariciones en Jalisco.
Facebook
X
WhatsApp
Telegram
Email

Comparte esta noticia...

En medio del polvo y el calor de un predio en la colonia Lomas del Sur, Tlajomulco de Zúñiga, un grupo de mujeres vestidas con playeras blancas y pañuelos en la cabeza sigue cavando con determinación. No son arqueólogas ni peritos forenses de profesión, pero el dolor las ha convertido en expertas en leer la tierra.

El Colectivo Madres Buscadoras de Jalisco ha regresado a este lugar porque, desde 2024, una de ellas guarda un dato preciso y desgarrador: su hija podría haber sido asesinada y enterrada ahí. Hoy, con el respaldo de la Vicefiscalía Especializada en Búsqueda de Personas Desaparecidas, la Comisión de Búsqueda de Jalisco y personal del Servicio Médico Forense, utilizan una retroexcavadora para remover capas de olvido.

Los hallazgos no sorprenden por su crudeza, pero sí por su repetición. Segmentos óseos pertenecientes a varios cuerpos, prendas de vestir y accesorios personales han salido a la luz. No se tiene aún una cifra exacta de víctimas, pero cada fragmento representa una historia truncada, una familia rota y una madre que se niega a guardar silencio.

Este predio ya había sido intervenido en años anteriores —incluso con reportes de hallazgos positivos—, sin embargo, las buscadoras aseguran que el trabajo no se realizó de manera exhaustiva. Volver a encontrar restos en el mismo sitio habla de una cadena de fallas: desde la falta de profundidad en las excavaciones iniciales hasta la lentitud en los procesos de identificación y entrega de restos.

Jalisco vive una de las crisis de desapariciones más graves del país. Miles de familias esperan respuestas que no llegan con la rapidez ni la sensibilidad necesarias. Mientras las madres cavan con palas y esperanza, las instituciones parecen moverse a un ritmo burocrático que contrasta dolorosamente con la urgencia vital de quienes buscan a sus seres queridos.

La colaboración actual con autoridades es un paso positivo, pero llega después de años de denuncias, marchas y presiones constantes por parte de los colectivos. Es necesario preguntarse por qué las familias tienen que asumir roles que deberían corresponder plenamente al Estado.

La persistencia de estas mujeres no solo honra la memoria de sus hijas e hijos, sino que expone las grietas del sistema. Cada prenda encontrada puede ser la pista que permita identificar a una víctima y cerrar un capítulo de incertidumbre para otra familia. Cada hueso recuperado es un acto de resistencia contra el olvido impuesto por la violencia y la impunidad.

Sin embargo, el costo emocional y físico que pagan estas madres es inmenso: amenazas, agotamiento, un duelo que se prolonga indefinidamente. Este caso en Lomas del Sur no es aislado. Refleja un patrón en la entidad donde predios intervenidos reaparecen con nuevos indicios, fosas clandestinas se multiplican y las cifras de desaparecidos siguen siendo alarmantes.

Las Madres Buscadoras no piden lástima; exigen acompañamiento real, recursos suficientes para las búsquedas, protocolos forenses rigurosos y, sobre todo, voluntad política para enfrentar las redes de desaparición forzada y crimen organizado que operan con relativa impunidad.Mientras la retroexcavadora sigue removiendo tierra en Lomas del Sur, las madres permanecen vigilantes.

Su lucha es un recordatorio incómodo de que, en México, la justicia muchas veces no llega desde los despachos oficiales, sino desde el coraje de unas mujeres que se niegan a enterrar la esperanza junto con sus hijos. Es hora de que las instituciones respondan con la misma tenacidad, porque cada día de demora es un día más de sufrimiento para familias que solo quieren saber la verdad y poder despedirse dignamente.

Públicidad

Noticias Relacionadas

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Públicidad