La cuenta regresiva para la Copa Mundial de la FIFA 2026 enfrenta una nueva tensión laboral en Estados Unidos. A tan solo una semana de que el SoFi Stadium reciba uno de los encuentros más esperados de la fase de grupos, cerca de 2,000 trabajadores sindicalizados de alimentos y bebidas autorizaron de manera abrumadora una posible huelga, en medio de negociaciones estancadas con la empresa Legends Global, responsable de la operación de los servicios de hospitalidad dentro del recinto.
La votación fue impulsada por Unite Here Local 11, organización que representa a cocineros, lavaplatos, empleados de concesiones y cantineros que laboran en el estadio ubicado en Inglewood, California. De acuerdo con el sindicato, el 96 por ciento de los trabajadores respaldó la autorización para convocar un paro si las conversaciones contractuales no alcanzan una solución satisfactoria en los próximos días.

El conflicto surge en un momento especialmente sensible para los organizadores del torneo. El SoFi Stadium tiene previsto albergar ocho partidos de la Copa Mundial, incluidos dos encuentros de la fase de grupos de la selección de Estados Unidos. El primero de ellos está programado para el 12 de junio, cuando el conjunto estadounidense enfrente a Paraguay ante una asistencia estimada de 70 mil aficionados.
Aunque las negociaciones entre Unite Here Local 11 y Legends Global continuarán, el sindicato advirtió que la autorización de huelga representa una señal clara del descontento entre los trabajadores, quienes llevan un año laborando sin un nuevo contrato colectivo. La organización sostiene que busca mejoras salariales significativas, mayores garantías laborales frente a la subcontratación y la automatización, así como protección respecto al manejo de información personal requerida para la acreditación del Mundial.
Kurt Petersen, copresidente de Unite Here Local 11, afirmó que si no se alcanza un acuerdo antes del partido inaugural en el estadio, cientos de trabajadores y simpatizantes podrían manifestarse en los alrededores del inmueble durante la jornada mundialista. El dirigente sindical señaló además que los empleados buscan elevar sus ingresos por encima de los 30 dólares por hora, al considerar que las propuestas económicas presentadas hasta ahora por la empresa resultan insuficientes.

Según la versión del sindicato, algunas de las ofertas más recientes contemplan congelaciones salariales para determinados empleados y aumentos mínimos para sectores como cocineros y lavaplatos. Esta situación ha contribuido a profundizar el desacuerdo entre ambas partes en una negociación que se ha prolongado durante meses.
Por su parte, Legends Global manifestó confianza en que todavía es posible alcanzar un acuerdo antes del inicio de los compromisos mundialistas. La empresa aseguró que ha presentado propuestas salariales progresivas durante todo el proceso de negociación y reiteró su compromiso de garantizar una operación sin interrupciones para los aficionados que asistan a los encuentros.
La compañía también informó que cuenta con planes de contingencia para mantener el funcionamiento de los servicios en caso de una eventual huelga. Dichas medidas incluirían la contratación de personal de reemplazo que tendría que cumplir con los mismos requisitos de acreditación y capacitación exigidos para operar durante la Copa Mundial.
Más allá de los salarios, uno de los principales puntos de fricción está relacionado con los procedimientos de acreditación establecidos por la FIFA. Los trabajadores han expresado preocupación por la recopilación de datos personales considerados sensibles, entre ellos números de Seguro Social, huellas dactilares, nacionalidad y direcciones de residencia, como parte de los procesos de verificación de antecedentes necesarios para acceder a áreas restringidas durante el torneo.
Unite Here Local 11 sostiene que muchos de sus afiliados consideran excesiva la solicitud de información adicional, debido a que ya proporcionaron la documentación requerida cuando fueron contratados originalmente por Legends. Asimismo, argumenta que la legislación de privacidad vigente en California otorga a los trabajadores derechos específicos para conocer el destino y uso de sus datos personales.
Entre las preocupaciones expresadas por el sindicato figura el temor de que la información recopilada pueda terminar siendo accesible para agencias federales relacionadas con seguridad e inmigración, una inquietud que ha cobrado relevancia en un contexto de creciente debate nacional sobre políticas migratorias y vigilancia de datos.

La FIFA ha evitado pronunciarse sobre las negociaciones laborales al considerar que se trata de un asunto entre el sindicato y el operador del estadio. Sin embargo, el organismo rector del futbol mundial ha defendido los procedimientos de verificación de identidad argumentando que forman parte de los protocolos de seguridad desarrollados en coordinación con los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y México, países anfitriones de la edición 2026 del torneo.
La organización también ha señalado que estas verificaciones no constituyen revisiones previas a la contratación y que toda la información recopilada será tratada conforme a las leyes aplicables de privacidad y protección de datos. Además, aseguró que los registros serán eliminados una vez que dejen de ser necesarios para la evaluación de las solicitudes de acceso acreditado a las áreas bajo control de la FIFA.
Mientras continúan las conversaciones, la amenaza de una huelga coloca un nuevo foco de atención sobre la preparación logística del Mundial. A pocos días del debut de Estados Unidos frente a Paraguay en el SoFi Stadium, las negociaciones entre trabajadores y empresa adquieren una relevancia que trasciende el ámbito laboral y se proyecta sobre uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, cuya organización busca evitar cualquier contratiempo durante el inicio de la competencia en suelo estadounidense.