En las filas de Movimiento Ciudadano hay sonrisas que no se pueden disimular. La llegada del diputado tabasqueño Erubiel Alonso, quien abandonó al PRI después de tres décadas de militancia, fue recibida como una señal más del desgaste tricolor y del avance naranja en los estados. La fotografía junto a Dante Delgado, entre banderas mexicanas y emecistas, fue interpretada como una imagen de victoria política.
Cuentan que en MC no sólo celebran la incorporación de un legislador más a su bancada, sino el mensaje que envía hacia Tabasco, donde el ex priista ya no oculta sus aspiraciones rumbo a la alcaldía de Centro. Mientras el PRI sigue perdiendo cuadros y curules, los naranjas presumen que se están convirtiendo en el refugio de quienes buscan futuro político. Por lo pronto, Erubiel llegó declarándose feliz y convencido de que el movimiento crece; en MC aseguran que apenas es el comienzo.
CNTE CHOCA CON MURO
La CNTE intentó acercarse al Mundial, pero se topó con un muro de uniformes, patrullas, extintores y hasta una pipa de agua. El operativo montado por el Gobierno capitalino frenó en seco el avance de los maestros cuando buscaban llegar a las inmediaciones del estadio donde arrancará la Copa del Mundo.
Detrás del bloqueo quedó una advertencia política: el magisterio disidente no piensa levantar el pie del acelerador. Los dirigentes de la Coordinadora aprovecharon el momento para volver a exigir una reunión directa con la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras amenazaban con mantener las movilizaciones. En Palacio observan con preocupación que, a pocos días del silbatazo inicial, el conflicto magisterial sigue jugando tiempo extra.
ZÓCALO CONTRARRELOJ
A escasas horas de la inauguración del Mundial, en el Zócalo capitalino todavía se escuchan martillazos, brochas y maniobras de última hora. Las empresas encargadas del Fan Fest trabajan a marchas forzadas para terminar un montaje que aún luce incompleto, mientras las vallas y los dispositivos de seguridad dominan el paisaje de la plaza pública más importante del país.
El reloj corre y la presión aumenta. En medio de los preparativos, la propia presidenta Claudia Sheinbaum dejó abierta la posibilidad de no aparecer en el evento, sugiriendo que podría seguir la ceremonia desde Palacio Nacional. Más de uno interpreta la señal como una decisión pragmática ante el clima de tensión generado por la CNTE. Lo cierto es que, mientras los aficionados esperan fiesta mundialista, los organizadores siguen peleando contra el tiempo para llegar listos al gran día.