Con la autoridad de un cuatro veces campeón del mundo, Alemania debutó en el Mundial 2026 con una victoria contundente por 7-1 ante Curazao, en un partido disputado en el NRG Stadium que dejó pocas dudas sobre las intenciones de Julian Nagelsmann.
Desde el pitazo inicial, el equipo alemán impuso su ritmo. Apenas a los 6 minutos, Felix Nmecha abrió el marcador tras una buena combinación con Florian Wirtz. Parecía que la goleada llegaría temprano, pero Curazao, el país más pequeño en la historia de los Mundiales con apenas 156 mil habitantes, tuvo su momento de gloria. Al minuto 21, Livano Comenencia sorprendió con un contragolpe letal y puso el 1-1.
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El estadio guardó silencio por unos segundos mientras los jugadores caribeños celebraban con lágrimas en los ojos. Era su primer gol en una Copa del Mundo. Sin embargo, la alegría duró poco. Nico Schlotterbeck restauró la ventaja antes del descanso con un cabezazo preciso al 38’, y Kai Havertz amplió la diferencia desde el punto penal en el añadido del primer tiempo. Con el 3-1 al descanso, Alemania ya había mostrado su cara más despiadada.
En la segunda mitad, el dominio se volvió absoluto. Jamal Musiala, siempre elegante y letal, marcó el cuarto a los 47 minutos tras una asistencia magistral de Joshua Kimmich. Luego llegaron los goles de Nathaniel Brown (68’), Deniz Undav (78’) y un segundo tanto de Havertz (88’) para cerrar la cuenta en 7-1.
Alemania saca su mejor traje en el estreno. ✨#CopaMundialFIFA
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Más allá de los números, el partido mostró dos realidades opuestas. Alemania, con un mix equilibrado de experiencia (Neuer, Kimmich, Havertz) y juventud (Musiala, Wirtz, Brown), lució compacta, vertical y con hambre de títulos. Curazao, dirigido por el veterano Dick Advocaat de 78 años, jugó con el corazón y dejó todo en la cancha, pero la brecha de jerarquía y físico fue evidente.
Para Curazao, más allá de la derrota, queda la satisfacción de haber participado, de haber marcado y de haber representado con dignidad a una nación isleña que nunca antes había soñado con estar en un Mundial. Su entrenador, visiblemente emocionado, agradeció el apoyo de sus jugadores: “Hoy fuimos parte de la historia”.
Con esta victoria, Alemania lidera el Grupo E y se perfila como uno de los grandes candidatos al título. Su próximo reto será más exigente, pero el mensaje ya está enviado: la Mannschaft está de vuelta y con sed de revancha tras años irregulares.