La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no se encuentra en una renegociación total, sino en el proceso de revisión periódica contemplado por el propio acuerdo comercial. En medio de las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha planteado la posibilidad de no renovar el tratado, la mandataria mexicana sostuvo que el pacto comercial “es ley” y cuenta con el respaldo jurídico de los tres países que lo integran.
La postura del Gobierno de México busca enviar una señal de certidumbre a inversionistas, empresas y mercados internacionales, destacando que el T-MEC continúa siendo el principal instrumento de integración económica en América del Norte y una pieza clave para la competitividad regional.
Sheinbaum descarta una renegociación total del T-MEC
Durante sus recientes declaraciones, la presidenta enfatizó que el acuerdo comercial fue ratificado por los congresos de México, Estados Unidos y Canadá, por lo que sus disposiciones tienen plena vigencia legal.
“Es una revisión, no una renegociación total”, ha reiterado la mandataria al referirse al mecanismo contemplado dentro del propio tratado para evaluar su funcionamiento y proponer ajustes específicos cuando sea necesario.
La revisión programada forma parte de las cláusulas establecidas desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020 y no implica, por sí misma, la cancelación o sustitución del acuerdo.
El Gobierno mexicano sostiene que la integración productiva construida durante décadas entre las tres economías ha generado cadenas de suministro altamente interdependientes, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero, energético y agroindustrial.
Analistas coinciden en que modificar de manera radical el tratado tendría importantes repercusiones económicas para los tres países, debido al elevado volumen de comercio e inversiones que dependen del mercado regional.
🇲🇽🇺🇸 La presidenta no descartó una reunión con su homólogo estadounidense, Donald Trump, e incluso señaló que, de ser necesario, sostendría una llamada telefónica tras las reuniones bilaterales para la revisión del T-MEC.
— La Silla Rota (@lasillarota) June 15, 2026
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Los objetivos de México en las mesas de diálogo con Estados Unidos
Uno de los principales temas que la delegación mexicana lleva a la mesa de trabajo es la reducción de los aranceles impuestos por Estados Unidos a diversos sectores productivos.
- Reducir aranceles al acero, aluminio y sector automotriz
La prioridad de México es lograr una disminución significativa de los gravámenes aplicados bajo la denominada Sección 232, una medida estadounidense que afecta particularmente a las exportaciones de acero, aluminio y productos automotrices.
Funcionarios mexicanos consideran que estas tarifas afectan la competitividad regional y generan costos adicionales para las empresas integradas en las cadenas de valor de América del Norte.
El Gobierno federal ha argumentado que la eliminación o reducción de estas barreras comerciales fortalecería el crecimiento económico conjunto y favorecería tanto a productores como a consumidores de los tres países.
- Defender los beneficios mutuos del comercio regional
La administración de Claudia Sheinbaum sostiene que el modelo de integración económica generado por el T-MEC beneficia simultáneamente a México, Estados Unidos y Canadá.
Como ejemplo, la presidenta destacó que por cada empleo generado en la industria automotriz mexicana se crean aproximadamente tres puestos de trabajo en territorio estadounidense, una muestra de la estrecha relación productiva existente entre ambas economías.
Desde la perspectiva mexicana, esta interdependencia hace poco viable una ruptura abrupta del acuerdo comercial, debido a las consecuencias que tendría sobre la inversión, el empleo y la competitividad regional.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que las reuniones en torno a las negociaciones del T-MEC de esta semana se enfocarán, por parte de México, en que se sostenga el tratado y se reduzcan aranceles en acero, aluminio y vehículos. pic.twitter.com/pFyu4cI6SD
— NMás (@nmas) June 15, 2026
El argumento político: el T-MEC como legado de Donald Trump
Otro de los elementos que México ha puesto sobre la mesa es el origen político del propio tratado.
Sheinbaum recordó que el T-MEC fue negociado y promovido durante el primer mandato presidencial de Donald Trump, convirtiéndose en uno de los proyectos comerciales más relevantes de su administración.
La mandataria considera que este antecedente puede convertirse en un incentivo para mantener vigente el acuerdo, ya que representa uno de los principales logros económicos impulsados por el actual presidente estadounidense durante su primera gestión en la Casa Blanca.
Ante la importancia estratégica de las negociaciones, la presidenta mexicana afirmó que está dispuesta a establecer comunicación directa con Donald Trump si las circunstancias lo requieren.
Sheinbaum señaló que evaluará los resultados de las reuniones que se desarrollan esta semana en Washington antes de determinar si resulta necesario sostener una llamada telefónica o incluso un encuentro presencial con el mandatario estadounidense.
La posibilidad de un diálogo al más alto nivel refleja la relevancia que ambas administraciones otorgan al futuro de la relación comercial bilateral.
Segunda ronda de negociaciones en Washington
Como parte del proceso de revisión del tratado, una delegación mexicana encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, participa en una nueva ronda de conversaciones con funcionarios estadounidenses entre el 15 y el 18 de junio de 2026.
Las reuniones buscan abordar temas relacionados con comercio, inversión, competitividad regional y medidas arancelarias que han generado tensiones en los últimos meses.
El resultado de estas mesas de trabajo será determinante para definir el rumbo de las relaciones económicas entre los socios norteamericanos y para establecer las bases de futuras decisiones sobre el funcionamiento del T-MEC.
T-MEC: clave para la estabilidad económica de América del Norte
A seis años de su entrada en vigor, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá continúa siendo uno de los acuerdos comerciales más importantes del mundo por el volumen de intercambios que facilita entre las tres economías.
La postura del Gobierno mexicano se centra en preservar los beneficios del tratado, fortalecer la integración productiva regional y reducir las barreras comerciales que afectan a sectores estratégicos.
Mientras avanzan las conversaciones diplomáticas y comerciales, los mercados y el sector empresarial permanecen atentos a los acuerdos que puedan surgir de esta nueva etapa de revisión, considerada crucial para el futuro económico de América del Norte.