El Apertura 2026 de la Liga MX apenas comenzaba su segunda jornada cuando surgió la primera polémica de envergadura. El sábado 25 de julio, en el Estadio TSM Corona de Torreón, Santos Laguna cayó 0-1 ante Atlas con gol de Édgar Zaldívar al minuto 64. Lo que ocurrió en el intermedio, sin embargo, terminó opacando el resultado deportivo.
El coordinador de deportes de Multimedios Televisión Laguna, Luis Jiménez, difundió a través de su cuenta de X un video y fotografías en los que se observa a varias personas identificadas como personal del Atlas en las inmediaciones del vestidor local. Según el reporte, uno de ellos se quedó detenido frente a las puertas durante varios minutos, aparentemente escuchando la charla técnica que el entrenador portugués Renato Paiva daba a sus jugadores.
Una falta grave sucedió al MT del juego entre @clubsantos y @atlasfc, en una probable acción de espionaje, elementos del Atlas accedieron a una zona de las puertas del vestidor local, uno de ellos se quedó quieto, escuchando la charla de Paiva, realizando una acción antideportiva pic.twitter.com/geWyHa58vr
— Luis Jiménez (@alejimenezlo) July 27, 2026
Jiménez calificó el hecho como “una falta grave” y “una probable acción de espionaje”, al considerar que se trataba de una conducta antideportiva. Las imágenes, que circulan con marca de agua, muestran a al menos dos personas en el pasillo de acceso al vestidor de los Guerreros. Una de ellas, vestida con ropa deportiva del Atlas, permanece quieta durante un lapso prolongado mientras se supone que se desarrollaba la plática del cuerpo técnico rival.
El contexto del partido añade un matiz particular. Santos Laguna y Atlas compartieron propietario durante años bajo el Grupo Orlegi. Esa relación terminó en junio de 2026, cuando Atlas fue adquirido por el Grupo PRODI, encabezado por José Miguel Bejos. El encuentro del 25 de julio fue, por tanto, uno de los primeros enfrentamientos entre ambos clubes ya como instituciones plenamente separadas. Atlas llegó al partido con seis puntos y liderando el torneo; Santos, en cambio, ocupaba los últimos lugares con cero unidades.
Hasta el momento no se ha dado a conocer una postura oficial contundente por parte de la Liga MX ni de ambos clubes sobre posibles sanciones. El video, sin embargo, generó un amplio debate en redes sociales y medios deportivos sobre los límites de lo permitido en los pasillos de los estadios y la necesidad de mayor control de accesos a las zonas restringidas durante los descansos.
El caso recuerda episodios similares en otras ligas del mundo, donde el espionaje de charlas técnicas ha terminado en multas, amonestaciones o incluso en la anulación de resultados. En México, la polémica llega en un momento en el que la Liga MX busca proyectar una imagen de mayor profesionalismo tras el Mundial de 2026. La filtración de las imágenes pone sobre la mesa la pregunta de si los protocolos de seguridad en los vestidores son suficientes o si es necesario reforzarlos.
Mientras tanto, el video sigue circulando y la discusión sobre si se trató de una simple falta de control o de una acción deliberada continúa abierta. Lo que sí quedó claro es que, apenas iniciando el torneo, el Apertura 2026 ya tiene su primer escándalo.