Kyiv amaneció el 1 de agosto de 2026 bajo los efectos de un intenso ataque ruso ejecutado durante la madrugada del 31 de julio. Rusia lanzó una combinación de misiles balísticos y drones que golpeó varios distritos de la capital ucraniana, dejando un saldo de muertos y heridos entre la población civil.
Las cifras oficiales variaron a lo largo de las horas, pero las autoridades locales confirmaron al menos varios fallecidos y decenas de heridos, entre ellos menores de edad. El alcalde Vitali Klitschko reportó impactos en zonas residenciales, daños a edificios de departamentos, un mercado y la embajada de Lituania. En al menos un distrito se reportó el colapso parcial de estructuras y labores de rescate entre los escombros.
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— Anfisa Motora (@AnfisaMotora) August 1, 2026
31.07.26
Otra terrible noche en la capital de #Ucrania. Se escucharon unos 20 impactos de misiles y solo 1 misil se ha podido parar… #ruZia asesinó a 9 civiles🕯y dejó heridos a más de 30 (4 niños)💔
Los andenes del metro y aparcamientos subterráneos llenos de refugiados. pic.twitter.com/lmIZ7RCHes
Según reportes de la fuerza aérea ucraniana, el ataque involucró decenas de misiles —la mayoría balísticos— y un número elevado de drones. La capacidad de intercepción fue limitada. Autoridades ucranianas señalaron que la escasez de intercepciones de sistemas Patriot permitió que varios proyectiles alcanzaran sus objetivos. Solo una pequeña fracción de los misiles balísticos pudo ser derribada.
Since last night, response efforts have been underway in Kyiv and the surrounding region following Russia’s strike. There were numerous fires across the city. Seven districts were affected, and, as usual, the Russians struck ordinary residential buildings. Eighteen residential… pic.twitter.com/Fr8Jb4AEys
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) August 1, 2026
El presidente Volodímir Zelenski y el ministro interino de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, reiteraron el llamado urgente a los aliados occidentales para acelerar el envío de intercepciones y sistemas de defensa aérea. “Cada retraso cuesta vidas civiles”, fue el mensaje central de las declaraciones oficiales.
El ataque se suma a una serie de ofensivas nocturnas que Rusia ha intensificado en las últimas semanas contra la capital y otras ciudades. Kyiv ha sufrido daños reiterados en infraestructura residencial y civil, a pesar de los esfuerzos de las fuerzas de defensa aérea. Los bomberos y los servicios de emergencia trabajaron durante horas para controlar incendios y buscar posibles víctimas bajo los escombros.
A hell of a night in Kyiv.
— Andrii Sybiha 🇺🇦 (@andrii_sybiha) August 1, 2026
At least 9 people were killed and 23 injured as a result of Russia’s barbaric attack with three dozen ballistic missiles. The second such massive strike in just two days.
Failing to achieve its goals on the battlefield, Russia is intensifying its air… pic.twitter.com/oZ7pgWSgR0
La comunidad internacional condenó el ataque. Organismos de derechos humanos y gobiernos aliados de Ucrania insistieron en que los ataques deliberados contra zonas civiles constituyen violaciones del derecho internacional humanitario. Rusia, por su parte, suele afirmar que sus objetivos son instalaciones militares o de infraestructura energética, versión que las autoridades ucranianas rechazan sistemáticamente.
Para la población de Kyiv, la noche del 31 de julio fue otra jornada de alarmas, refugios y la incertidumbre de no saber si el siguiente impacto llegará a su edificio. La guerra, que ya supera los cuatro años, sigue cobrando un precio diario en vidas y en la capacidad de resistencia de la sociedad ucraniana.