El psicólogo social Jonathan Haidt, profesor de la Universidad de Nueva York (NYU), participó este lunes en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, donde llamó a replantear la manera en que los gobiernos abordan los riesgos asociados con las redes sociales y las plataformas digitales. Frente a la mandataria, el académico sostuvo que la prioridad no debe ser regular o prohibir contenidos, sino intervenir en el diseño de los propios servicios digitales para reducir sus efectos nocivos sin afectar la libertad de expresión.
Durante su exposición en Palacio Nacional, Haidt explicó que la discusión internacional suele enfocarse en la moderación de contenidos, un terreno que calificó como complejo por las implicaciones que tiene para los derechos fundamentales. En cambio, argumentó que el origen de muchos de los problemas asociados con las redes sociales radica en la forma en que fueron diseñadas sus plataformas, particularmente en los mecanismos que incentivan la permanencia de los usuarios, la viralización de publicaciones y la interacción constante.
“No regulen o prohíban contenidos“, recomendó el especialista al dirigirse a la presidenta Sheinbaum y a los integrantes del gabinete presentes en la conferencia. “Concéntrense en el diseño de las plataformas”, añadió, al insistir en que esa estrategia permitiría disminuir riesgos para niñas, niños y adolescentes sin que el Estado tenga que decidir qué información puede circular y cuál no.
Haidt señaló que las plataformas digitales fueron desarrolladas bajo modelos de negocio que privilegian la captación de la atención de los usuarios mediante algoritmos de recomendación, notificaciones permanentes y sistemas de recompensas que favorecen el uso intensivo de las aplicaciones. A su juicio, modificar esos elementos estructurales tendría un impacto más efectivo para reducir los daños asociados al entorno digital que imponer restricciones al contenido publicado por los usuarios.
El académico, autor del libro The Anxious Generation, ha sostenido en diversas investigaciones que el diseño de las redes sociales ha contribuido al deterioro de la salud mental entre adolescentes, especialmente a partir de la masificación de los teléfonos inteligentes y de los sistemas de recomendación algorítmica. Su postura ha consistido en impulsar regulaciones enfocadas en la arquitectura tecnológica de las plataformas y no en mecanismos de censura o prohibición de publicaciones.
La participación de Haidt en la conferencia presidencial se produjo en un contexto en el que el Gobierno de México ha abierto el debate sobre la regulación del ecosistema digital y las responsabilidades de las empresas tecnológicas frente a la protección de menores de edad y la difusión de contenidos en internet. En ese escenario, el especialista planteó que las políticas públicas pueden fortalecer la seguridad digital mediante cambios en el funcionamiento de las plataformas, preservando al mismo tiempo el derecho a la libertad de expresión.
El planteamiento del investigador colocó sobre la mesa una visión distinta a la que han seguido algunos países, donde las iniciativas regulatorias se han concentrado en obligar a las plataformas a retirar determinados contenidos. Para Haidt, la discusión debería trasladarse hacia los incentivos tecnológicos y las decisiones de diseño que amplifican la polarización, promueven el uso compulsivo de las aplicaciones y aumentan la exposición de menores a dinámicas potencialmente perjudiciales.