En la conversación política de Sonora cada vez se escucha con más fuerza un nombre: Luis Donaldo Colosio. La decisión de Movimiento Ciudadano de llevar su plenaria a Guaymas desató toda clase de lecturas y, para muchos, no fue una casualidad. Cuentan que en el partido naranja ven al senador como uno de sus activos más competitivos rumbo a 2027, respaldado por mediciones que lo colocan al frente de las preferencias. Aquella frase de “aquí está mi corazón” volvió a cobrar fuerza y, entre los enterados, ya dicen que Colosio comenzó a ocupar el centro del tablero político sonorense.
COLOSIO PONE FRENO
En los pasillos del Senado cuentan que Luis Donaldo Colosio decidió levantar la mano antes de que el debate sobre los derechos de las audiencias avance sin contrapesos. Dicen que el senador naranja no rechazó la regulación, pero sí puso sobre la mesa el riesgo de concentrar demasiadas facultades en una sola autoridad. En Movimiento Ciudadano aseguran que la apuesta es abrir el debate, corregir los artículos que generan preocupación y evitar que el Gobierno termine siendo árbitro y jugador al mismo tiempo. Más de uno comenta que Colosio ya marcó la ruta que seguirá la bancada naranja en esta discusión.
LA CENA FANTASMA
En el INAH hay quienes todavía no encuentran explicación para la “desaparición” de un evento que sí ocurrió. Aunque el propio instituto reconoció haber autorizado y cobrado más de un millón de pesos por la cena de gala que la FIFA organizó en el Castillo de Chapultepec, el encuentro simplemente no aparece en los controles oficiales entregados vía transparencia. Lo curioso es que existen oficios, dictámenes y documentos relacionados con la autorización, pero todos permanecen bajo reserva por una investigación en curso. En los corrillos ya bautizaron el episodio como la cena fantasma, porque todos saben que existió, pero nadie logra encontrarla en los registros oficiales.