Movimiento Ciudadano aprovechó su Gran Plenaria Naranja en Sonora para poner sobre la mesa la ruta legislativa con la que llegará al próximo periodo ordinario de sesiones. La apuesta es amplia: derechos de niñas y niños, sistema nacional de cuidados, jornada laboral digna, educación superior, salud, movilidad, seguridad e infraestructura, con propuestas que buscan atender problemas cotidianos que siguen sin resolverse desde el Congreso.
Entre las cartas que llevará la bancada naranja destacan el regreso del Fondo Metropolitano y del Fondo Minero a los municipios, la creación de un Fondo Nacional para las Infancias, una Defensoría del Paciente y mecanismos de protección para sectores golpeados por la extorsión. Movimiento Ciudadano también plantea mejores controles de seguridad para evitar el reclutamiento de jóvenes por grupos delictivos y una mayor presencia legislativa en los estados. En resumen: mientras otros partidos siguen atrapados en sus pleitos internos, la naranja presume que ya llegó con la agenda bajo el brazo y propuestas concretas para el nuevo periodo legislativo.
MORENA DESTAPA A SUS CORCHOLATAS
Mientras Sinaloa sigue metido en una crisis política y el fantasma del rochismo mantiene encendidas las alarmas, Morena decidió cambiar de conversación y comenzar a destapar a sus cartas rumbo a 2027. Rosi Bayardo en Colima, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche y Nora Ruvalcaba en Aguascalientes fueron presentados como los nuevos coordinadores del movimiento, esa figura que en el diccionario de la 4T suele significar algo muy parecido a una candidatura anticipada.
La dirigencia presume que las decisiones vienen del pueblo y de procesos democráticos, aunque el método vuelve a dejar la sensación de que en Morena las famosas “corcholatas” ya tienen carril preferencial antes de que siquiera arranque formalmente la contienda. Mientras Ariadna Montiel habla de transformación, soberanía y democracia, en los estados ya comenzó el desfile de aspirantes. Y como suele ocurrir en Morena, primero les cambian el nombre al cargo… y después todos entienden perfectamente de qué se trata.
MARA Y LOS VUELOS “FAMILIARES”
En Quintana Roo, la explicación de Mara Lezama sobre sus viajes privados dejó más preguntas que respuestas. La gobernadora de Morena asegura que fueron viajes de carácter familiar y que ninguno se pagó con recursos públicos, pero los registros migratorios citados por Reforma documentan 605 movimientos de entrada y salida del país entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025, de los cuales 283 se realizaron en vuelos privados. La mandataria rechaza además que haya viajado con el entonces funcionario y senador con licencia Eugenio “Gino” Segura, aunque la investigación señala que compartieron vuelos en 35 ocasiones junto con familiares de la gobernadora.
Lezama dice que todo se explica por su responsabilidad como servidora pública y su papel como madre, pero el dato de los vuelos privados difícilmente se resuelve con un “eran familiares”. Si los viajes fueron efectivamente pagados con recursos personales, la pregunta inevitable es quién los pagó y cómo se financiaron; y si eran parte de su vida privada, ¿por qué aparecen en tantos registros compartidos con integrantes de su círculo político? En Morena podrán insistir en el “24/7”, pero cuando se trata de aviones privados, viajes internacionales y funcionarios cercanos, la transparencia debería ser mucho más clara que una simple explicación.