Israel ordenó este martes 8 de septiembre de 2026 el cierre del consulado británico en Jerusalén Este como respuesta directa a las sanciones comerciales anunciadas por el Reino Unido, Francia y Canadá contra productos originarios de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, comunicó la decisión en coordinación con el primer ministro Benjamín Netanyahu. El consulado británico en la zona de Sheikh Jarrah está acreditado ante la Autoridad Palestina y se ocupa de asuntos relacionados con Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Saar calificó la medida británica de “moralmente distorsionada” y de “interferencia flagrante en los asuntos de un Estado soberano y en su proceso electoral”.
Además del cierre del consulado, Israel anunció otras contramedidas: la expulsión de representantes británicos del Centro Internacional de Apoyo a Gaza con sede en Kiryat Gat, la terminación del equipo de apoyo británico en Ramala que entrenaba a fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina, y la prohibición de entrada a Israel de 12 funcionarios electos y ciudadanos británicos a los que el gobierno israelí acusa de actividades antisraelíes o antisemitas. Entre los nombres mencionados figuran el exlíder laborista Jeremy Corbyn y varios diputados de izquierda.
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— Israel en Español (@IsraelinSpanish) September 8, 2026
El ministro de Relaciones Exteriores Sa’ar anuncia el cierre del Consulado británico en Jerusalén y la adopción de contramedidas en respuesta a las sanciones del Reino Unido
El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar, con consentimiento del primer ministro Benjamin…
La decisión israelí se produce horas después de que el secretario de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, anunciara la prohibición de importaciones de bienes producidos en los asentamientos de Cisjordania. El gobierno británico argumentó que la ocupación de esos territorios es ilegal y que las actividades de colonos violentos constituyen una forma de limpieza étnica respaldada tácitamente por las autoridades israelíes. Francia y Canadá se sumaron a medidas similares.
Saar rechazó las acusaciones de Miliband como “mentiras escandalosas” y sostuvo que el boicot a productos de Cisjordania perjudica a ciudadanos trabajadores y también a trabajadores palestinos empleados en esos asentamientos. Israel mantiene que Jerusalén unificada es su capital soberana y que cualquier actividad diplomática extranjera en la ciudad requiere su consentimiento.

El consulado británico en Jerusalén Este ha funcionado durante décadas como el principal canal diplomático del Reino Unido con los territorios palestinos. Su cierre eleva la tensión bilateral en un momento en que Israel se prepara para elecciones previstas para finales de octubre. La medida se suma a un deterioro de las relaciones con varios países europeos que han endurecido su postura respecto a los asentamientos y la situación en Cisjordania.
La respuesta israelí incluye también la suspensión de la participación británica en la misión de coordinación liderada por Estados Unidos para Gaza. Las autoridades israelíes presentaron el conjunto de medidas como una reacción proporcionada a lo que consideran un paquete de sanciones hostil motivado por razones de política interna británica.