El caso de un estudiante del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (CETMAR) 05, ubicado en Salina Cruz, Oaxaca, generó una fuerte polémica en redes sociales y medios de comunicación a mediados de septiembre de 2026. El joven, identificado como Carlos Alonso, publicó un video en TikTok en el que exhibía el estado de los sanitarios de su plantel: lavabos desprendidos, fugas de agua, inodoros fuera de servicio, pisos inundados y una evidente falta de mantenimiento e higiene.
En el material, el estudiante cuestionaba la contradicción entre las estrictas exigencias de la institución —uniforme completo, corte de cabello escolar— y las condiciones insalubres en las que los alumnos debían realizar sus necesidades básicas. “Piden uniforme completo y corte escolar. Vamos a enseñarles las instalaciones”, decía al inicio del video, mientras mostraba las deficiencias.
El video se volvió viral en pocos días. Según denuncias de padres de familia y del propio alumno, las autoridades del plantel lo notificaron de una posible expulsión o suspensión. El joven afirmó que le pidieron eliminar el material de sus redes sociales. Sin embargo, el 13 de septiembre la dirección del CETMAR 05 emitió un comunicado en el que aseguraba que el estudiante “no ha sido dado de baja ni sancionado” y que mantenía su calidad de alumno regular.
La versión de la escuela no calmó del todo las aguas. Padres de familia se organizaron para protestar y exigir tanto la reinstalación plena del alumno como la reparación inmediata de los baños. Algunas intervenciones de mantenimiento comenzaron a realizarse después de que el caso se volvió público, aunque los padres señalaron que aún faltaba trabajo en varios módulos sanitarios.
En Salina Cruz, Oaxaca, expulsaron a un estudiante por mostrar los baños sin agua de su escuela. No lo castigaron por romper una regla: lo castigaron por decir la verdad. Presenté una queja ante la CNDH para exigir su reinstalación inmediata. pic.twitter.com/w1DgKl5YgG
— Jorge Álvarez Máynez (@AlvarezMaynez) September 16, 2026
El 17 de septiembre, el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, informó que había presentado una queja formal ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). En su publicación, Máynez sostuvo que el estudiante no había sido castigado por romper una regla, sino por decir la verdad sobre las condiciones de la escuela. La queja señala posibles violaciones a la libertad de expresión, al derecho a la educación, a la salud y a la integridad personal, además de actos de censura, coacción y hostigamiento.
El CETMAR 05 es una institución de educación media superior orientada a carreras técnicas del sector marítimo e industrial. Atiende a cientos de estudiantes en una zona estratégica del Istmo de Tehuantepec. Padres de familia han señalado que los problemas de infraestructura no son nuevos y que desde hace meses se habían expresado inconformidades por las condiciones de los sanitarios.
Hasta el momento, la CNDH no ha emitido una resolución pública sobre la queja. El caso, sin embargo, abrió un debate más amplio sobre las condiciones materiales de las escuelas públicas, el derecho de los estudiantes a denunciar deficiencias y los límites entre la disciplina institucional y la libertad de expresión.