México llevó a la tribuna de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, su posición histórica y consistente sobre el conflicto en Medio Oriente. El viernes 25 de septiembre de 2026, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró el reconocimiento oficial de México al Estado de Palestina y el derecho de su pueblo a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas. El mensaje se enmarcó en un discurso más amplio que defendió los principios constitucionales de la política exterior mexicana y llamó a una renovación profunda de la propia Organización de las Naciones Unidas.
Ante los representantes de los Estados miembros, Velasco Álvarez pronunció una de las frases que mejor resume la visión mexicana: “La soberanía no se mide en ejércitos ni en recursos materiales. Todas las naciones, todos los pueblos valen lo mismo ante el derecho”. El canciller subrayó que ninguna nación construye su futuro desde el aislamiento y que la soberanía se fortalece precisamente en el diálogo y la colaboración respetuosa. En ese sentido, afirmó que México ha demostrado en la práctica que es posible cooperar estrecha y respetuosamente con sus socios internacionales sin renunciar a la defensa plena de su soberanía.
México fortalece su presencia mundial y comparte su experiencia para no dejar a nadie atrás.
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El secretario Roberto Velasco (@r_velascoa) reiteró el compromiso de nuestro país con el multilateralismo y el sistema de Naciones Unidas, destacando que seguiremos trabajando… pic.twitter.com/3aXjYOvBil
Sobre el conflicto en Medio Oriente, el secretario de Relaciones Exteriores recordó que México ha defendido durante décadas la solución de dos Estados. “Reconoce al Estado de Palestina, con el derecho de su pueblo a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas”, enfatizó. Frente a los conflictos internacionales en curso, insistió en que el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza y que la población civil debe ser protegida en todo momento. Estas posiciones, dijo, no son coyunturales: se inscriben en los principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de las controversias e igualdad jurídica de los Estados, principios que coinciden plenamente con los propósitos de la Carta de San Francisco.
Velasco Álvarez también aprovechó el foro para señalar que la ONU enfrenta “un reto de enorme magnitud”: renovarse para cumplir de manera efectiva su mandato fundacional de preservar a la humanidad del flagelo de los conflictos armados, proteger los derechos humanos, mejorar la situación de millones de personas vulnerables y asegurar la vigencia del derecho internacional. En ese contexto, destacó que México, junto con Noruega, impulsa el grupo UN80 Global, orientado a una reforma más eficaz y transparente de la organización. Asimismo, junto con Qatar, Noruega y Suiza, trabaja en el fortalecimiento de las capacidades de mediación de la ONU bajo la premisa de que “cada conflicto que la diplomacia previene vale más que todos los que la fuerza pretende resolver”.
"Pronto tendremos una nueva persona al frente de la Secretaría General. México lo sostiene con claridad: también en las Naciones Unidas, es tiempo de mujeres".@r_velascoa, ministro de Asuntos Exteriores de México #UNGA pic.twitter.com/Y8AN6R5vGm
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El canciller no dejó de lado otros temas de la agenda multilateral. Reiteró la solidaridad histórica de México con el pueblo de Cuba y el rechazo a cualquier medida económica unilateral contraria a la Carta de las Naciones Unidas, confirmando que el país continuará enviando ayuda humanitaria para atender las necesidades más urgentes de la población cubana. También abogó por que la próxima persona que ocupe la Secretaría General de la ONU sea una mujer, en coherencia con el hecho de que México es gobernado por su primera presidenta.
El discurso de aproximadamente doce minutos se produjo en un momento de alta tensión internacional y confirma la continuidad de la política exterior mexicana en el tema palestino, una postura que el país ha mantenido de manera consistente en foros multilaterales a lo largo de décadas. Al afirmar que “México no necesita adaptar su política exterior a la Carta de Naciones Unidas, pues la lleva escrita en su Constitución”, Velasco Álvarez envió un mensaje claro: la defensa del derecho internacional y de la igualdad soberana de las naciones no es una concesión diplomática, sino un principio irrenunciable de la identidad internacional de México.