Las autoridades municipales decretaron el cierre preventivo de las playas del puerto ante el intenso oleaje que se registra en la costa del Pacífico, asociado al avance del huracán Polo hacia Baja California Sur. La medida busca evitar accidentes entre bañistas, turistas y residentes locales.
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal, a través del Escuadrón de Salvamento Acuático, informó que el oleaje se ha incrementado de manera notable debido a los efectos del sistema tropical que se desplaza por aguas del Pacífico. Gustavo Espinoza, comandante del Cuerpo de Salvavidas, explicó que el personal mantendrá vigilancia permanente en las distintas zonas de playa y, de ser necesario, solicitará el retiro de personas que se encuentren en áreas de riesgo.
Como parte de las acciones, los salvavidas delimitaron accesos e instalaron banderas rojas en los puntos considerados más peligrosos. Las autoridades reiteraron el llamado a respetar las indicaciones y abstenerse de ingresar al mar mientras prevalezcan estas condiciones.
Polo, que en días recientes alcanzó la categoría 5 y luego se debilitó a categoría 4, se localizaba el sábado al suroeste de la península de Baja California. Según los reportes del Centro Nacional de Huracanes y el Servicio Meteorológico Nacional, el sistema continúa desplazándose hacia el noroeste y se espera que se acerque a la costa occidental de Baja California Sur a partir del lunes. Aunque su núcleo no apunta directamente a Sinaloa, genera oleaje elevado y corrientes de resaca que afectan varias zonas del litoral del Pacífico mexicano, incluida la costa sinaloense.
🔴Ante el avance del huracán Polo por el Pacífico hacia Baja California Sur, las autoridades decretaron el cierre de playas en Mazatlán a causa del intenso oleaje registrado en la costa, buscando evitar accidentes entre bañistas y visitantes. pic.twitter.com/qfRkAvtwLM
— Azucena Uresti (@azucenau) September 27, 2026
En Mazatlán, las olas se han sentido con fuerza especialmente en el malecón y en playas frecuentadas por visitantes. Imágenes difundidas por medios locales muestran el mar agitado, con rompientes que se acercan a la orilla y arrastran arena en algunos tramos. El escenario recuerda a otros episodios de la temporada de ciclones, cuando el oleaje proveniente de sistemas lejanos obliga a tomar precauciones.
Las autoridades subrayaron que la restricción es temporal y depende de la evolución de las condiciones marítimas. Mientras tanto, se recomienda a la población y a los turistas mantenerse alejados de zonas rocosas, escolleras y áreas alcanzadas por el oleaje, así como evitar tomar fotografías o videos cerca del agua. También se pide prestar especial atención a niños y personas que no sepan nadar.
El huracán Polo ha dejado ya efectos en otras regiones del Pacífico mexicano, con cierres de puertos en días anteriores y alertas por lluvias y vientos en estados del occidente y noroeste. En Baja California Sur se anticipan precipitaciones que podrían alcanzar entre 100 y 200 milímetros en algunas zonas, con riesgo de inundaciones y deslizamientos en terrenos escarpados.
En Mazatlán, el cierre de las playas forma parte de un protocolo habitual durante la temporada de ciclones. Los salvavidas recorren de manera continua la franja costera para orientar a quienes se acercan y para reforzar el mensaje de que la seguridad debe prevalecer sobre cualquier actividad recreativa.
Por ahora, el puerto mantiene normalidad en el resto de sus actividades, aunque el mar se muestra inquieto. Las autoridades locales y de Protección Civil continúan atentas a los reportes meteorológicos y reiteran que cualquier cambio en las condiciones del oleaje será comunicado de manera oportuna a través de los canales oficiales. Mientras Polo sigue su trayectoria, la prioridad en las playas de Mazatlán es clara: prevenir accidentes y cuidar la integridad de quienes visitan o viven frente al mar.