La mañana del lunes 28 de septiembre, María Fernanda Gastélum Osorio, de 31 años y con aproximadamente ocho meses de embarazo, fue asesinada a balazos en el inmueble donde trabajaba como fotógrafa, en la colonia Ampliación 12 de Octubre de Los Mochis, Sinaloa. Tanto ella como su bebé perdieron la vida. La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación por feminicidio y confirmó que se trató de un ataque directo.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 9:30 horas en las inmediaciones del cruce de las calles Juan S. Millán y Francisco Villa o Sindicatura Higuera de Zaragoza. Fernanda llegó al lugar a bordo de un Nissan Sentra gris, estacionó el vehículo e ingresó al estudio que estaba por inaugurar o en el que desarrollaba su proyecto profesional. Un hombre entró al inmueble y le disparó en repetidas ocasiones. Según las autoridades, recibió cinco impactos de arma de fuego: tres en la cabeza, uno en el pecho y otro en un brazo. El agresor huyó de inmediato.
Su esposo, identificado como Javier, la auxilió y la trasladó por sus propios medios a un hospital privado de la localidad. Fernanda arribó sin signos vitales. El personal médico practicó una cesárea de emergencia en un intento por salvar al bebé de alrededor de ocho meses de gestación, pero el recién nacido tampoco sobrevivió.
La fiscal general del estado, Claudia Zulema Sánchez Kondo, calificó el crimen como un hecho “muy lamentable” y señaló que la investigación se lleva bajo el protocolo de feminicidio. “Fue un ataque directo hacia ella”, afirmó. Descartó que se tratara de un asalto o robo y explicó que, de manera preliminar, una de las líneas de investigación apunta a un posible móvil de carácter personal. Una sola persona habría participado en la agresión. Las autoridades ya localizaron el vehículo en el que presuntamente se desplazó el responsable —un sedán blanco— y analizan material de videovigilancia de cámaras cercanas que captaron la llegada de la víctima y los movimientos del agresor.
Fernanda Gastélum estaba a días de tener a su bebé, pero fue #asesinada a balazos en un estudio donde estaba aprendiendo fotografía en Los Mochis, #Sinaloa. La Fiscalía estatal apuntó que fue un ataque directo contra ella. Esto dice la familia: pic.twitter.com/yZKKoElBqg
— Nacho Lozano (@nacholozano) September 30, 2026
María Fernanda era licenciada en Educación Primaria y también en Contaduría Pública. Trabajaba como maestra y, al mismo tiempo, cultivaba su pasión por la fotografía, actividad a la que se dedicaba con ilusión mientras preparaba la llegada de su primer hijo. Estaba casada con Javier desde hacía varios años y compartía con su familia la emoción del embarazo. Días antes del crimen había pasado tiempo con sus seres queridos y, junto a su esposo, preparaba la habitación del bebé.
Su madre, María Dolores, habló en medio del dolor y exigió justicia. “Mi Fernanda no se metía con nadie”, declaró. Pidió respeto para la familia, que no se difundan rumores y que las autoridades investiguen a fondo. Aseguró que su hija era una profesionista dedicada a su hogar, su trabajo y su pareja: “Ella de su casa a su trabajo, de su trabajo al gimnasio, con su pareja… empezando a vivir y a dar una nueva vida”.
Hasta el momento, corporaciones de los tres niveles de gobierno mantienen operativos para localizar al responsable. La Fiscalía continúa recabando indicios, videos y testimonios. El caso se suma a la preocupación por la violencia contra las mujeres en Sinaloa, mientras la familia de Fernanda espera respuestas y el esclarecimiento de un crimen que truncó dos vidas y muchos planes.