El 26 de septiembre de 2026, elementos de la Guardia Costera de Estados Unidos recibieron disparos desde el lado mexicano del río Bravo, cerca de Garceno, Texas, en el condado de Starr. El personal estadounidense se encontraba realizando operaciones conjuntas de interdicción con otras agencias federales cuando escuchó los primeros disparos. Respondieron al fuego. Según confirmó la propia Guardia Costera, no hubo heridos entre sus elementos ni daños a embarcaciones o equipo. El incidente permanece bajo investigación y autoridades estadounidenses lo han relacionado preliminarmente con un aumento de la actividad ilícita en la zona.
Días después, el 1 y 2 de octubre, Estados Unidos comenzó el despliegue de aproximadamente 500 militares en el Valle del Río Grande, Texas, como parte de la Operación Ardent Vanguard. La movilización busca reforzar a las fuerzas y agencias federales que operan en la frontera, aumentar la capacidad de patrullaje y mejorar las tareas de monitoreo y detección.
El 3 de octubre, los comandantes de la XI Región Militar, con sede en Torreón, Coahuila, y de la 8ª Zona Militar, en Reynosa, Tamaulipas, establecieron comunicación con sus contrapartes de la Fuerza de Tarea Conjunta “Frontera Sur” de Estados Unidos. El objetivo fue garantizar el enlace y la coordinación para una operación concurrente, en la que cada fuerza actúa exclusivamente en su propio territorio.
Al día siguiente, el 4 de octubre, las secretarías de la Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores de México informaron el inicio formal de la “Operación Concurrente”, también conocida como operación espejo, en la frontera de Tamaulipas. Por parte mexicana participan 500 efectivos del Ejército y de la Guardia Nacional, apoyados por dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidrones móviles y semifijos. Las acciones se concentran en los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz. El objetivo declarado es contribuir a evitar el tráfico de drogas y de personas.
La Embajada de los Estados Unidos en México ayuda a coordinar con las fuerzas mexicanas que se están desplegando en la zona fronteriza donde se registraron disparos contra elementos de la Guardia Costera de los Estados Unidos. Los mandos militares mexicanos se comunicarán… https://t.co/ccEFGGANIv
— Embajador Ronald Johnson (@USAmbMex) October 5, 2026
Según el comunicado oficial, este tipo de operaciones se realizan desde el 5 de febrero de 2025 bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto a la soberanía de cada país. Previamente, la Secretaría de Marina había reportado un despliegue naval con 159 elementos, 11 vehículos y dos drones en el Sector Naval de Matamoros, en el marco de la Operación Sable.
En la madrugada del 5 de octubre, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se pronunció a través de su cuenta de X. Señaló que la Embajada de su país ayuda a coordinar con las fuerzas mexicanas desplegadas en la zona fronteriza donde se registraron los disparos contra la Guardia Costera. Indicó que los mandos militares mexicanos se comunicarán directamente con las fuerzas estadounidenses desplegadas.
“Juntos, tenemos la intención de patrullar ambos lados de nuestra frontera compartida, proteger a nuestras comunidades y dificultar las operaciones de las organizaciones criminales y terroristas. Cualquier amenaza de elementos criminales o terroristas en cualquiera de los dos lados de la frontera será atendida rápidamente”, escribió el diplomático.
La coordinación entre ambos países se presenta como un esfuerzo conjunto para enfrentar a la delincuencia organizada que opera en la frontera compartida, sin que las fuerzas de un país ingresen al territorio del otro. Las autoridades mantienen el diálogo directo entre mandos militares para asegurar que las acciones se ejecuten de manera sincronizada y dentro del marco de respeto a las jurisdicciones nacionales.