El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió un nuevo frente en el debate sobre la inteligencia artificial al pedir que esta tecnología sea denominada “superinteligencia”. El mandatario sostiene que la palabra “artificial” no refleja el potencial de estos sistemas y busca impulsar una terminología que, a su juicio, describa mejor sus capacidades.
La propuesta también tiene una dimensión política: el Gobierno estadounidense considera que el desarrollo de tecnologías avanzadas es estratégico para mantener la competitividad del país frente a China, en un contexto de creciente preocupación por el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y la expansión de los centros de datos.
El jueves 8 de octubre, Trump publicó en su red social una advertencia contra quienes continúen utilizando la expresión tradicional. En el mensaje, afirmó que la Casa Blanca considera “el enemigo” a quien use “inteligencia artificial” en lugar de “superinteligencia”.
Trump sobre la IA: “Superinteligencia—hemos cambiado el nombre oficialmente, por cierto.
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) September 30, 2026
No lo llamamos inteligencia artificial. Porque no es artificial. Es real.
Es una palabra terrible. Es asombroso que haya durado tanto, en realidad”. pic.twitter.com/P3T6AcXhJp
¿Qué establece la orden ejecutiva de Trump?
La medida fue firmada el 29 de septiembre y ordena a los departamentos y agencias del Poder Ejecutivo federal utilizar “Super Intelligence” y la sigla “SI” en lugar de “Artificial Intelligence” y “AI” en sus comunicaciones oficiales, sitios web, informes y documentos no legislativos, en la medida en que la ley lo permita.
La orden no obliga a los medios de comunicación, las empresas privadas ni al público en general a abandonar el término “inteligencia artificial”. Tampoco establece sanciones penales para quienes continúen utilizándolo. Su alcance inmediato se concentra en la comunicación oficial del Ejecutivo federal.
¿Por qué Trump quiere cambiar el nombre de la inteligencia artificial?
El mandatario sostiene que la palabra “artificial” ya no representa las capacidades de los sistemas más avanzados. La Casa Blanca argumenta que estas tecnologías no solo automatizan tareas, sino que también pueden ampliar las capacidades humanas en campos como la ciencia y la medicina.
Sin embargo, el cambio de nombre ha generado cuestionamientos entre especialistas. La revista científica Nature explicó que el término “superinteligencia” suele describir sistemas hipotéticos que superarían las capacidades cognitivas humanas, por lo que utilizarlo como sinónimo de toda la inteligencia artificial puede confundir conceptos distintos.