El ciclón Rachel tocó tierra en las inmediaciones de Ensenada, Baja California, durante las primeras horas de este domingo 11 de octubre de 2026, convertido en un sistema post-tropical, de acuerdo con la información proporcionada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Aunque el fenómeno perdió sus características tropicales, todavía representa un riesgo por sus fuertes vientos, las lluvias y el elevado oleaje en la península de Baja California. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reportó vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora (km/h), con rachas de hasta 110 km/h.
Las autoridades mantienen las recomendaciones preventivas ante el pronóstico de precipitaciones fuertes, que podrían provocar inundaciones repentinas y deslaves, así como condiciones marítimas adversas en la costa occidental de Baja California.
🌀#Rachel se degradó a baja presión remanente, sin embargo, seguirá ocasionando #Lluvias fuertes en Baja California. pic.twitter.com/ocTSJ1eYmH
— CONAGUA Clima (@conagua_clima) October 11, 2026
¿Qué estados resultan afectados por el ciclón Rachel?
Los efectos de Rachel y sus remanentes se concentran principalmente en la península de Baja California, aunque también se mantiene la vigilancia meteorológica en zonas del noroeste de México.
- Baja California: es la entidad con mayor impacto directo. Entre los municipios bajo atención se encuentran Ensenada, San Quintín, Tijuana, Playas de Rosarito y Tecate. Se pronostican lluvias fuertes y oleaje elevado en la costa occidental.
- Baja California Sur: las costas occidentales pueden registrar efectos asociados con el oleaje y las bandas de lluvia remanentes del sistema.
- Sonora: se mantiene la vigilancia preventiva en el noroeste del estado, incluida la zona de Puerto Peñasco, ante posibles efectos meteorológicos relacionados con la evolución del fenómeno.
Las condiciones pueden variar conforme el sistema avance y se debilite, por lo que es importante consultar las actualizaciones del SMN y los avisos de Protección Civil.
¿Cuáles son los riesgos por lluvias, vientos y oleaje?
El reporte meteorológico advierte sobre distintos efectos que podrían afectar a la población y las actividades en las zonas costeras.
- Lluvias fuertes: se prevén acumulaciones de entre 25 y 50 milímetros en Baja California, con riesgo de inundaciones repentinas y deslaves en zonas vulnerables.
- Vientos intensos: Rachel registró vientos sostenidos de 95 km/h y rachas de hasta 110 km/h, capaces de derribar objetos y provocar daños en estructuras vulnerables.
- Oleaje elevado: se pronostican olas de entre 5 y 7 metros en la costa occidental de Baja California, lo que representa un peligro para la navegación y las actividades recreativas en el mar.
Ante estas condiciones, se recomienda evitar las playas y zonas de rompiente, no ingresar al mar y mantenerse alejado de estructuras, árboles u objetos que puedan caer por las rachas de viento.
#Rachel como #Ciclón post-tropical se encuentra en a 255 km al nor-noreste de Ensenada, #BajaCalifornia.
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Más información sobre sus efectos, en la imagen pic.twitter.com/jCqtWbKQ6g
¿Por qué Rachel pasó de tormenta tropical a ciclón post-tropical?
Un ciclón post-tropical es un sistema que ha perdido las características propias de un ciclón tropical. Esto puede ocurrir cuando deja de contar con la estructura y las fuentes de energía que mantienen a estos fenómenos, como el calor de las aguas oceánicas.
La transición puede producirse cuando el sistema se desplaza sobre aguas más frías o interactúa con otros sistemas atmosféricos. En esas condiciones, su organización y la distribución de sus tormentas cambian.
Sin embargo, convertirse en post-tropical no significa que el fenómeno haya dejado de ser peligroso. Puede conservar vientos intensos y transportar suficiente humedad para ocasionar lluvias, inundaciones y otros efectos adversos.
¿Qué recomienda Protección Civil ante los efectos de Rachel?
Las autoridades recomiendan a la población de las zonas afectadas seguir los avisos oficiales y tomar precauciones ante las lluvias, el viento y el oleaje.
Entre las principales medidas preventivas se encuentran:
- No cruzar arroyos, cauces ni calles inundadas, ya sea a pie o en vehículo.
- Evitar acercarse a playas, acantilados y zonas con oleaje elevado.
- Retirar o asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento.
- Mantenerse informado mediante los reportes del SMN y las indicaciones de Protección Civil.
- Atender las instrucciones de evacuación o resguardo que emitan las autoridades locales.