El sector empresarial mexicano propuso este lunes 12 de octubre de 2026 aumentar las importaciones de petróleo, gas natural, gasolina y diésel provenientes de Estados Unidos como una estrategia para reducir el déficit comercial que preocupa a Washington en el contexto de las negociaciones y la revisión del T-MEC.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, explicó en conferencia de prensa que México podría comprar el tipo de crudo ligero que requieren algunas de sus refinerías —diseñadas para ese tipo de petróleo— y al mismo tiempo exportar su propio crudo pesado a otros mercados internacionales. “Podríamos comprarle el petróleo que necesita nuestras refinerías… y el petróleo que extraemos… podríamos exportarlo a otros países”, señaló.
Medina Mora subrayó que, desde la perspectiva del déficit bilateral, “lo más que le podamos comprar a Estados Unidos nos va a ayudar”. Recordó que el presidente Donald Trump considera el déficit comercial como una variable crítica, y que cualquier acción orientada a reducirlo facilitaría el diálogo y la continuidad del tratado.
🇲🇽 México continúa buscando reducir aranceles en la revisión del T-MEC.@Claudiashein aseguró que el tratado continúa vigente y que México negocia con EU una reducción de aranceles a automóviles, acero y aluminio.
— Alicia Salgado (@AliciaSalgadoMX) October 12, 2026
Aún no existe un acuerdo final.#TMEC #México #Comercio pic.twitter.com/67lo1yJEHh
La propuesta se enmarca en un momento de tensiones comerciales y en preparativos para la revisión del T-MEC. El dirigente empresarial también mencionó la posibilidad de incrementar compras de maíz y otros productos en los que existe complementariedad entre ambas economías.
Según datos recientes, Estados Unidos ha reportado exportaciones de crudo a México en algunos meses de 2026, aunque Pemex ha indicado en ocasiones no tener registro de importaciones de ese tipo o de permisos vigentes. La sugerencia del CCE apunta a una mayor integración energética que beneficie a ambos lados de la frontera sin afectar necesariamente las exportaciones mexicanas de otros bienes.

El CCE considera que esta vía permitiría fortalecer la competitividad de la región de América del Norte y contribuir a un clima más favorable para la inversión y la renovación del acuerdo comercial. Las negociaciones del T-MEC continúan siendo un tema central en la relación bilateral, y las voces del sector privado buscan aportar soluciones prácticas a las preocupaciones estadounidenses sobre el desequilibrio comercial.