Un intenso sistema frontal, potenciado por el fenómeno de El Niño, generó en los primeros días de octubre de 2026 el mes más lluvioso registrado en Santiago de Chile en más de setenta años. Las precipitaciones acumularon cifras históricas: 74 milímetros en apenas siete días, superando el anterior récord de 65 milímetros de 1987, y en algunos sectores de la precordillera oriente se midieron hasta 144 milímetros. El martes 6 de octubre se registraron 52 milímetros en un solo día, el mayor volumen diario de octubre en más de un siglo.
El jueves 8 de octubre, alrededor de las 17 horas, se produjo el episodio más grave. Una crecida repentina —conocida técnicamente como flash flood— descendió por la Quebrada Honda y alcanzó el sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes. El flujo de agua, barro, piedras y restos vegetales arrastró decenas de vehículos, incluido al menos un bus de transporte público, inundó calles, viviendas, locales comerciales y el servicio de urgencias de la Clínica UC Christus, y dejó aisladas a personas en residencias y recintos universitarios.
Según los balances oficiales del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres, el evento dejó seis personas lesionadas, entre ellas un niño de un año con fractura en una pierna. No se reportaron fallecidos ni desaparecidos. Más de mil personas fueron rescatadas o asistidas, y alrededor de mil fueron evacuadas. El perímetro afectado abarcó aproximadamente 200 hectáreas. En cuanto a viviendas, las cifras actualizadas señalan cerca de 56 destruidas o inhabitables, unas 40 con daño mayor y alrededor de 1.960 con daños menores. Estimaciones preliminares de impacto económico apuntan a pérdidas en el orden de los 170 millones de dólares.
El presidente José Antonio Kast decretó zona de catástrofe en Las Condes para facilitar la movilización de recursos. Senapred mantuvo alerta roja por remoción en masa en diez comunas de la Región Metropolitana: San José de Maipo, Puente Alto, Pirque, La Florida, Peñalolén, La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Colina. Se suspendieron clases en esas localidades y se desplegaron equipos del Ejército, Bomberos, Carabineros y personal municipal, junto a maquinaria pesada y camiones especializados en la succión de lodo. Cientos de voluntarios se sumaron a las labores de limpieza.
🇨🇱 | AHORA — Un intenso temporal provoca GRAVES INUNDACIONES en Santiago de Chile: calles convertidas en ríos y edificios anegados tras fuertes lluvias y granizadas. pic.twitter.com/y2YpwtbiDm
— Polymarket Español (@polymarketenesp) October 14, 2026
Autoridades y especialistas coinciden en que varios factores convergieron: la saturación del suelo por las lluvias acumuladas, la pérdida de vegetación provocada por incendios forestales del verano anterior en la precordillera y, según hipótesis preliminares, posibles obstrucciones en canales de drenaje. El director de Sernageomin caracterizó el fenómeno como una crecida repentina de difícil predicción una vez saturado el terreno.
El temporal también afectó otras zonas de la Región Metropolitana. En Talagante, el desborde del río Mapocho obligó a evacuar cientos de hogares y dejó personas aisladas que debieron ser rescatadas. En total, el sistema frontal que se extendió desde Coquimbo hasta Los Lagos generó un balance más amplio de damnificados, albergados y viviendas con daños menores en distintas comunas.
Días después del aluvión principal, continúan las labores de remoción de barro y reconstrucción de infraestructura. Volvieron a registrarse precipitaciones y granizadas en sectores del oriente santiaguino, lo que mantiene la vigilancia en las quebradas. Las autoridades han reiterado llamados a la población a respetar las zonas restringidas y a seguir las indicaciones de los organismos de emergencia mientras se evalúan obras de prevención y se avanza en el catastro de daños.