Una enfermera del Hospital Materno Infantil de Tijuana, Baja California, difundió el 19 de octubre un video en redes sociales en el que mostró guantes de plástico delgados y transparentes que, según dijo, le proporcionaron para atender un parto y el manejo de recién nacidos. En la grabación, identificada con el nombre de Jesse Ramírez, la trabajadora de la salud sostuvo los guantes frente a la cámara, los calificó de baja calidad y los comparó con los que se usan para teñir el cabello o en áreas de alimentos. Señaló que resultaban resbaladizos y cuestionó si ese material era adecuado para la atención neonatal, al tiempo que hacía referencia a promesas de mejora en el sistema de salud.
El video se viralizó rápidamente y generó reacciones en redes. Parte de los usuarios expresó preocupación por las condiciones de trabajo y la seguridad de los pacientes en unidades del sistema público. Otros consideraron que se trataba de una queja puntual que debía investigarse con cuidado.
Una enfermera del Hospital Materno Infantil de #Tijuana, #BajaCalifornia, acusó que los #guantes que les dan para atender a los recién nacidos son de baja calidad, muy similares a los que se utilizan para pintar el cabello.
— Nacho Lozano (@nacholozano) October 21, 2026
El #IMSS Bienestar negó que ese material sea utilizado… pic.twitter.com/O5ruBZbv4Y
Al día siguiente, el 20 de octubre, el IMSS Bienestar emitió una tarjeta informativa en la que desmintió que esos guantes se utilicen en la atención de recién nacidos. La institución explicó que el material exhibido corresponde exclusivamente al personal de intendencia y está destinado a labores de limpieza en las distintas áreas del hospital. Afirmó que el Hospital Materno Infantil de Tijuana cuenta con guantes de uso médico y quirúrgico que cumplen las especificaciones requeridas para la atención neonatal y los procedimientos médico-quirúrgicos, así como con insumos estériles para las intervenciones que lo necesitan.
En el comunicado, el organismo señaló que presentar los guantes de limpieza como material destinado a procedimientos médicos genera, de manera incorrecta, una percepción errónea sobre las condiciones de atención en la unidad. Reiteró su compromiso con la seguridad de las y los pacientes y con el uso adecuado de los insumos hospitalarios para brindar una atención segura y de calidad. Como respaldo, difundió imágenes de estantes del almacén con cajas de guantes de nitrilo, látex y quirúrgicos de marcas comerciales de uso hospitalario.
Posteriormente, la enfermera mantuvo su posición. En nuevas publicaciones indicó que no tenía motivos para mentir y que algunos compañeros del hospital la respaldaban, además de mencionar otras carencias de material. Hasta el momento no se ha dado a conocer una investigación independiente ni un pronunciamiento adicional de autoridades estatales o federales de salud sobre el caso concreto.
El Hospital Materno Infantil de Tijuana forma parte de la red del IMSS Bienestar, el sistema que atiende a la población sin seguridad social. La unidad ofrece servicios de ginecología, obstetricia y neonatología las 24 horas. Este tipo de denuncias sobre insumos no es nuevo en el sector público de salud; en distintas entidades se han registrado quejas y protestas por falta o calidad de material, aunque las instituciones suelen responder con inventarios y comunicados oficiales.
Por ahora, la versión de la enfermera y la respuesta institucional quedan enfrentadas. El video muestra el material que ella afirma haber recibido; la dependencia sostiene que ese tipo de guantes no se destina a la atención clínica y que el hospital dispone de insumos adecuados. La controversia pone de relieve la sensibilidad que genera cualquier señalamiento sobre la calidad de la atención a madres y recién nacidos en el sistema público, así como la importancia de la transparencia en el abasto y la trazabilidad de los materiales hospitalarios.