La presidenta Claudia Sheinbaum explicó este jueves que los cambios a la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) responden a la detección de esquemas irregulares que permitían obtener pensiones elevadas mediante simulaciones, con un impacto estimado en cientos de miles de millones de pesos.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que se identificaron irregularidades relacionadas con el acceso a pensiones altas. “Encontramos fraudes, digamos, relacionados con las pensiones, con el acceso a las pensiones, las pensiones altas”, afirmó. Agregó que la medida busca proteger los recursos del instituto y garantizar que haya suficientes fondos para las pensiones de los trabajadores.
El Consejo Técnico del IMSS aprobó el 10 de octubre un acuerdo publicado el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación, que entró en vigor el 22 de octubre. Las nuevas reglas aplican únicamente a las incorporaciones posteriores a esa fecha. Quienes ya se encontraban inscritos conservan las condiciones con las que se afiliaron, incluyendo semanas cotizadas, aportaciones y el salario base de cotización que tenían contratado.
La Modalidad 40, o Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite a las personas que dejan de cotizar con un patrón seguir aportando por su cuenta al IMSS. Es especialmente utilizada por quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, con el fin de acumular semanas y mejorar el promedio salarial de los últimos cinco años, que sirve de base para el cálculo de la pensión.
🚨Claudia Sheinbaum denuncia un presunto fraude en las pensiones del IMSS y justifica los ajustes a la Modalidad 40.
— Azucena Uresti (@azucenau) October 22, 2026
La presidenta aseguró que detectaron esquemas irregulares que permitían obtener pensiones elevadas mediante simulaciones, con un impacto estimado en cientos de… pic.twitter.com/HL98XXuaYF
Hasta ahora, quienes se inscribían podían elegir un salario de cotización superior al último registrado, hasta el tope de 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Con las nuevas disposiciones, el salario de referencia se limita al último registrado ante el IMSS al momento de la baja, más el valor de una UMA (alrededor de 117.31 pesos diarios). Además, se elimina la posibilidad de pagos retroactivos: la inscripción comienza a partir de la fecha de la solicitud. También se establece que no se podrá combinar con el esquema de trabajador independiente.
El IMSS ha insistido en que la modalidad no desaparece y que los ajustes son temporales mientras se analiza, en un plazo de seis meses, su impacto financiero y sostenibilidad. Funcionarios del instituto han indicado que el objetivo es evitar prácticas de simulación laboral y asegurar que el mecanismo se utilice conforme a su propósito original.
Sin embargo, la medida ha generado preocupaciones. Especialistas en seguridad social y abogados laborales han señalado que limitar el salario de cotización mediante un acuerdo del Consejo Técnico podría exceder las facultades administrativas, ya que la ley establece el cálculo de la pensión sobre el promedio de los últimos cinco años cotizados. Algunos consideran que una modificación de este tipo requeriría una reforma legislativa. Expertos también han advertido que, aunque busca contener gastos, el esquema de pensiones del IMSS enfrenta presiones estructurales más amplias y que la restricción afectará principalmente a quienes planeaban mejorar de forma legítima una pensión baja mediante aportaciones voluntarias de su bolsillo.
Por ahora, el instituto mantiene que los derechos de quienes ya están inscritos quedan intactos y que el mecanismo seguirá disponible bajo las nuevas condiciones. Sheinbaum ofreció dedicar una explicación más detallada a los hallazgos sobre las irregularidades en una próxima conferencia.