En San Lázaro, Movimiento Ciudadano no piensa dejar que el episodio del agua sucia lanzada contra sus oficinas quede en la impunidad. El Comité de Ética ya reúne pruebas, actas e imágenes para revisar la denuncia contra los legisladores priistas señalados por las agresiones. Mientras el PRI enfrenta el costo político del escándalo, la bancada naranja insiste en que haya consecuencias y responsabilidades claras.
El área técnica tiene cinco días para determinar si procede el procedimiento y, de abrirse, el Comité prevé citar a los involucrados en unas dos semanas. La Mesa Directiva también prepara controles de acceso más estrictos. MC ya puso el caso sobre la mesa; ahora el tricolor tendrá que responder por sus excesos y explicar si en San Lázaro la confrontación puede sustituir al debate.
TADDEI NO SE MUEVE
Guadalupe Taddei ya respondió a quienes piden que se separe temporalmente de la presidencia del INE mientras se investigan los señalamientos sobre sus presuntos vínculos con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, investigado por la UIF. La consejera asegura que no cederá a presiones y considera que la ofensiva busca golpear a la institución electoral.
Sin entrar en detalles sobre las expresiones que le causaron extrañeza, Taddei defendió el escrutinio público, pero pidió a los partidos llevar sus diferencias por las vías legales. El asunto ya escaló del terreno de los señalamientos personales al debate sobre la conducción del árbitro electoral.
IMSS, PROTESTA CON REPRESALIAS
Trabajadores sindicalizados del IMSS acusan al SNTSS de tomar represalias contra quienes protestan por mejores condiciones laborales. César Becerra, enfermero de La Raza, reportó cinco casos confirmados de citatorios ante la Comisión de Honor y Justicia, además de denuncias similares en siete estados y regiones del país.
La advertencia no es menor. Los procedimientos podrían derivar en la pérdida de derechos sindicales, mientras los trabajadores seguirían obligados a pagar sus cuotas. Becerra reprochó que el sindicato sancione a quienes, asegura, solo ejercen su derecho a la libre expresión. La disputa laboral ahora también apunta a la libertad de disentir dentro de la organización.