Morelia, Michoacán. Estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo intervinieron este miércoles los accesos de Ciudad Universitaria. Sobre las lonas colocadas por el Consejo Universitario en defensa de la autonomía, pintaron consignas como “Fuera Yarabí y Bedo” y “Verdadera autonomía”. El hecho ocurre el mismo día en que arrancó el paro indefinido de labores convocado por las autoridades nicolaitas.
El paro comenzó el 4 de noviembre en escuelas, facultades, institutos y unidades profesionales de la casa de estudios. Afecta a decenas de miles de alumnos en todo el estado. La decisión se tomó tras la aprobación, el día anterior, de una reforma en el Congreso de Michoacán que modifica temporalmente el mecanismo de elección del próximo rector o rectora.
La modificación establece que, para el periodo 2027-2031, se recuperará la Comisión de Rectoría, integrada por ocho miembros. El nuevo modelo de elección con mayor participación de la comunidad universitaria se aplaza hasta 2031. Diputados de Morena, PT, PVEM y PAN respaldaron el dictamen. Legisladores de otras fuerzas políticas lo rechazaron y cuestionaron la forma en que se permitió el acceso a grupos que gritaron “¡Fuera Yarabí!” dentro del recinto legislativo.
#UMSNH | Presuntos estudiantes intervienen con consignas sobre los mensajes del Consejo Universitario colocados en el acceso a Ciudad Universitaria, en defensa de la autonomía universitaria. 🎓🪧🖌️
— Quadratín Michoacán (@Quadratin_) November 4, 2026
📹: Alejandra Mácedo/Quadratín Michoacán pic.twitter.com/BRy6gxIFKc
La rectora Yarabí Ávila González ha sostenido que la reforma representa una intromisión del gobierno estatal y del Congreso en la vida interna de la universidad. Afirmó que el Consejo Universitario ya había aprobado un reglamento propio y que el periodo de su gestión concluye el 8 de enero de 2027. Anunció la presentación de amparos y advirtió que no permitirá que intereses políticos se impongan sobre la autonomía. “Gobierne quien gobierne, la autonomía se defiende”, ha repetido en comunicados y actos públicos.
Por su parte, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha descartado cualquier prórroga del actual mandato rectoral y ha asegurado que el relevo se realizará conforme a los tiempos legales. En declaraciones recientes afirmó que no percibe una crisis real en la institución y que el gobierno estatal seguirá apoyándola en lo económico e institucional. Señaló que en enero de 2027 habrá una nueva autoridad al frente de la universidad.
El conflicto tiene antecedentes. Existen solicitudes de juicio político contra la rectora, observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por más de 295 millones de pesos en la cuenta pública 2024, y tensiones financieras previas. La rectoría ha denunciado lo que considera una “asfixia financiera” y presiones externas. Sectores sindicales y académicos también han expresado posturas encontradas.
Este miércoles, mientras el paro se consolidaba, grupos de estudiantes protestaron contra la suspensión de clases. Algunos retiraron lonas con moños negros y exigieron regresar a las aulas. En la Facultad de Derecho se reportaron bloqueos y manifestaciones. Otras voces, alineadas con la convocatoria oficial, defendieron la medida como respuesta necesaria ante lo que califican de ataque a la autonomía.
La polarización es evidente. Un sector de la comunidad universitaria respalda a la rectoría y ve en las decisiones del Congreso un retroceso. Otro cuestiona la gestión actual, rechaza el paro y demanda que no se utilice a los estudiantes como instrumento de presión política. En el acceso principal de Ciudad Universitaria, las consignas pintadas sobre las lonas oficiales ilustran esa fractura.
La disputa se centra en quién decide el futuro de la máxima casa de estudios de Michoacán: si lo hace la comunidad universitaria a través de sus órganos, o si intervienen los poderes Ejecutivo y Legislativo. Mientras tanto, las clases permanecen suspendidas y el conflicto jurídico y político sigue abierto.