La Selección Mexicana de futbol regresará a uno de los estadios más emblemáticos del país para medirse a Islandia en un partido amistoso de preparación con la vista puesta en la Copa del Mundo 2026 que será copatrocinada por México, Estados Unidos y Canadá. El compromiso, programado para el 25 de febrero de 2026 en el Estadio Corregidora de Querétaro, representa no sólo una oportunidad táctica para el equipo dirigido por Javier Aguirre, sino también un gesto de acercamiento con la afición mexicana fuera de los tradicionales escenarios de la Ciudad de México y Monterrey.
La Federación Mexicana de Futbol (FMF) confirmó el encuentro en el marco de una serie de amistosos que forman parte del plan estratégico de preparación de cara al próximo Mundial, en el cual el combinado nacional debutará el 11 de junio contra Sudáfrica en el estadio Azteca. Este partido contra Islandia se enmarca dentro de un tridente de duelos que incluye también enfrentamientos ante Panamá y Bolivia en territorio centro y sudamericano durante enero de 2026, buscando poner a prueba variantes tácticas y dar oportunidad a futbolistas que militan en la Liga MX ante la imposibilidad de contar con el plantel completo en fechas no oficiales de FIFA.

La elección de Islandia como rival responde a un análisis ponderado por parte del cuerpo técnico: a pesar de que los nórdicos quedaron fuera de toda posibilidad de clasificar al Mundial por la vía europea, su estilo físico y organizado ofrece un desafío relevante para la escuadra azteca en términos de intensidad y equilibrio defensivo, atributos que el entrenador Aguirre pretende replicar o contrarrestar en futuros partidos de alto calibre.
Para Querétaro, la visita del Tri es un hecho de significado histórico. Desde su inauguración en 1985, cuando México inauguró el recinto con un partido ante Polonia que terminó con victoria nacional, el Estadio Corregidora ha albergado momentos memorables del futbol mexicano, tanto en competencias locales como internacionales, consolidándose como un punto de encuentro entre el balompié y la identidad cultural regional.

Este regreso también adquiere una dimensión deportiva al abrir espacios para que talentos emergentes del balompié mexicano —aquellos que actualmente brillan en el circuito doméstico— se muestren ante la dirección técnica en un contexto competitivo, con la meta de cimentar su candidatura para integrar la lista definitiva que buscará trascender en el Mundial. La ausencia de fechas FIFA en este periodo implica que Aguirre concentrará su mirada en quienes pueden aportar dinamismo y versatilidad desde el campeonato local, lo que podría traducirse en sorpresas y consolidaciones en la estructura del equipo.
A nivel organizativo, el compromiso en Querétaro responde también a una política federativa de descentralizar los partidos del Tri y fortalecer la conexión con distintas plazas del país, en un momento clave para la narrativa deportiva nacional. Más allá de lo estrictamente futbolístico, el evento ofrece una plataforma para revitalizar la pasión de los aficionados, así como demostrar la relevancia que el seleccionado mexicano mantiene entre sus seguidores, aún en medio de un proceso de reconfiguración táctica y resultados mixtos en el cierre de la temporada 2025.
¡Nos vemos pronto, @miseleccionmx! 🇲🇽 🔜 🏟️
— Gallos Blancos 🐓 (@Club_Queretaro) December 16, 2025
El 25 de febrero todos al Corregidora para apoyar a México ante Islandia.
Así vivimos el anuncio de hoy por la mañana.#SomosMéxico pic.twitter.com/lwmvd9PUNi
Así, el choque contra Islandia en el Estadio Corregidora no será un mero amistoso; será un termómetro para medir el pulso del Tri y una antesala hacia uno de los eventos deportivos más esperados del próximo año, con la esperanza de que México llegue al Mundial 2026 con un plantel competitivo, cohesionado y competitivo frente a audiencias diversas en todo el país.