La madrugada del 28 de enero de 2026 marcó un nuevo episodio de tensión en uno de los destinos turísticos más emblemáticos de la Riviera Maya, cuando un grupo armado intentó perpetrar un robo al interior del hotel Diamante K, propiedad del actor y empresario Roberto Palazuelos, figura pública conocida como “El Diamante Negro”. La intervención de las autoridades estatales y el uso de labores de inteligencia derivaron en la detención de los presuntos responsables en cuestión de horas, informó la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (FGE) y confirmó el propio empresario a través de su cuenta en la red social X.
De acuerdo con las versiones oficiales, tres hombres y una mujer ingresaron de manera violenta a las instalaciones del complejo, ubicado en la zona costera dentro del Parque Nacional del Jaguar, y se dirigieron directamente al personal de seguridad del hotel para exigirle las llaves del inmueble, presuntamente con la intención de apoderarse de bienes al interior. Ante la negativa del trabajador, este fue agredido físicamente, aunque su resistencia impidió que los asaltantes concretaran sus planes y se dieron a la fuga.

La respuesta de las autoridades fue inmediata: tras el reporte de los hechos se desplegó un operativo que combinó análisis de videovigilancia, labores de inteligencia y coordinación interinstitucional. Estas acciones permitieron identificar y detener a los cuatro presuntos implicados en un corto lapso, antes de que pudieran dispersarse fuera del área. Todos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica por delitos como robo en grado de tentativa y lesiones calificadas.
En el desarrollo de los acontecimientos, ningún huésped resultó afectado ni estuvo en riesgo directo, ya que al momento de la irrupción no había turistas en las áreas donde ocurrieron los hechos. Las autoridades precisaron que la agresión se concentró exclusivamente en el personal de seguridad del establecimiento, reforzando así la versión de que no se trató de un ataque indiscriminado contra visitantes, sino de un intento de robo focalizado.
Fue el propio Palazuelos quien, a través de su cuenta en X, ofreció su versión sobre lo ocurrido, agradeciendo y resaltando la eficacia de la respuesta policial. “El grupo armado que entró al hotel Diamante K esta madrugada fue detenido. Gran trabajo de inteligencia de la Fiscalía de Quintana Roo. Felicito al equipo de Inteligencia que logró esta rápida detención ✅ gran labor”, escribió el empresario. Palazuelos también subrayó que “nunca hubo un amago ni nada contra huéspedes y turistas, no había nadie, fue solo contra el de seguridad del hotel Diamante K”, con lo cual apuntó a minimizar un impacto mayor en la percepción de seguridad turística del destino.

El episodio se inscribe en un contexto más amplio de preocupación por la seguridad en Tulum, donde en los últimos meses se han registrado diversos hechos delictivos que han tensionado a autoridades, residentes y visitantes. Pese a la presencia permanente de filtros de seguridad, incluidos elementos de la Guardia Nacional y del Ejército en zonas de alto valor turístico y ambiental, la percepción de riesgo ha generado presiones sobre la operatividad de las fuerzas del orden y la necesidad de reforzar estrategias de prevención y combate al crimen.
Mientras la Fiscalía continúa con las investigaciones para esclarecer completamente los hechos e identificar posibles vínculos adicionales de los detenidos, el caso se ha convertido en un recordatorio de los desafíos que persisten para garantizar la seguridad en destinos turísticos de alto perfil y para equilibrar la apertura económica con la protección de personas e inversiones en la región.
