Este 9 de febrero de 2026, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos interceptaron y abordaron sin incidentes el buque petrolero Aquila II en pleno Océano Índico, tras una extensa persecución que comenzó en el Mar Caribe semanas atrás. La acción fue confirmada por el Departamento de Defensa estadounidense, que difundió imágenes y un comunicado oficial destacando que la embarcación rompió un bloqueo naval impuesto por Washington contra buques sancionados que trafican petróleo procedente de Venezuela y otras fuentes.
El Aquila II, un petrolero tipo Suezmax —capaz de transportar hasta cerca de un millón de barriles de crudo— salió de aguas venezolanas a principios de enero con destino aparente a Asia, en lo que se considera un esfuerzo por evadir la cuarentena marítima autorizada por el presidente Donald Trump para frenar el comercio ilícito de hidrocarburos. El navío fue rastreado por satélite y medios navales desde el Caribe hasta su ubicación en el Océano Índico, donde unidades de la Marina estadounidense realizaron la operación de “derecho de visita, interdicción y abordaje” según declararon autoridades.
Aunque el Pentágono no ha declarado formalmente si el barco será confiscado o qué régimen legal aplicará, la acción se produce en el contexto de una creciente presión militar y diplomática de Estados Unidos para hacer cumplir sanciones petroleras contra Venezuela, cuya economía depende casi por completo de la exportación de crudo. La Aquila II había sido objeto de sanciones por su supuesta implicación en transportes de petróleo bajo esquemas considerados ilegales por Washington, y su transpondedor había estado apagado por largos periodos, una práctica habitual en buques que intentan evitar ser detectados mientras mueven cargamentos sancionados.
Este abordaje representa uno de los despliegues de más largo alcance de la campaña estadounidense, demostrando la capacidad geográfica y logística de sus fuerzas militares para hacer cumplir un bloqueo marítimo global. Las autoridades de defensa publicaron en sus redes oficiales frases como “corrieron, y los seguimos” para enfatizar que ningún navío sancionado puede escapar indefinidamente del alcance estadounidense.
La operación se da en un clima de tensiones geopolíticas crecientes, donde Estados Unidos ha intensificado sanciones no solo contra Venezuela, sino también contra cualquier ruta que facilite el envío de petróleo a Cuba y otros aliados de Caracas, con el objetivo de debilitar estructuras de apoyo consideradas hostiles a los intereses estadounidenses.
When the @DeptofWar says quarantine, we mean it. Nothing will stop DoW from defending our Homeland — even in oceans halfway around the world.
— Department of War 🇺🇸 (@DeptofWar) February 9, 2026
Overnight, U.S. military forces conducted a right-of-visit, maritime interdiction and boarding on the Aquila II without incident in the… pic.twitter.com/kYVAQC5io9
Estados Unidos intercepta petrolero Aquila II por violar bloqueo en el Caribe https://t.co/O5acfBsfUg
— Aristegui Noticias (@AristeguiOnline) February 9, 2026