La industria de la música urbana suele alimentarse del conflicto, pero lo ocurrido este martes ha escalado a un nivel personal que pocos esperaban. El detonante fue el lanzamiento del sencillo “Rosita”, donde Jhayco, en colaboración con Rauw Alejandro, incluyó una línea que hace referencia directa a la rapidez con la que Christian Nodal contrajo matrimonio tras su ruptura con la “Jefa del Trap”. La frase “casarse a lo Nodal” no solo se volvió viral, sino que fue el catalizador para que Cazzu decidiera abandonar su habitual hermetismo.
Tainy, Rauw Alejandro & JHAYCO – Rosita (Official Music Video) https://t.co/GWu2YB8l2m via @YouTube
— RAÚL (@rauwalejandro) February 20, 2026
A través de un contundente manifiesto titulado “La legendaria camaradería”, Cazzu arremetió contra lo que ella denomina una “falta de códigos” en el género. La argentina no solo señaló la falta de originalidad al usar su vida privada para generar streams, sino que lanzó un dardo directo hacia la figura de Rauw Alejandro. Para la rapera, el hecho de que Rauw, quien fue su colaborador y supuesto amigo, permitiera una rima que se burla de la desintegración de su familia, es una traición que rompe cualquier pacto de respeto profesional.
EL ARTE que tiene Cazzu para mandar a cagar a los hombres, me paro y la aplaudo pic.twitter.com/cjeAhuEYGN
— ໊ (@ThisIsLNDA) February 24, 2026
La respuesta de Christian Nodal no se hizo esperar, añadiendo más leña al fuego. El sonorense defendió la naturaleza “recreativa” de la canción, pidiendo que se dejara de utilizar el nombre de su hija, Inti, en discusiones de redes sociales. Sin embargo, su postura ha generado una ola de críticas, ya que muchos seguidores interpretan que el cantante está priorizando su lealtad a sus colegas de la industria por encima de la sensibilidad de la madre de su hija.
Después del mensaje que publicó Cazzu en redes, Christian Nodal respondió a la polémica por la canción “Rosita”. pic.twitter.com/jJGezVcAQJ
— Programa Hoy (@programa_hoy) February 24, 2026
Este conflicto ha dividido a la audiencia en dos bandos claros: aquellos que defienden la libertad de expresión en el reggaetón y quienes exigen un límite cuando hay menores y procesos de duelo familiar de por medio. Lo que es un hecho es que “Rosita” ha pasado de ser un hit potencial a convertirse en el centro de un debate ético sobre el costo de la fama y la vigencia del “chisme” como estrategia de marketing en 2026.