Las calles del área metropolitana de Guadalajara y Zapopan vivieron este lunes una jornada sin precedentes en su historia reciente: bajo un fuerte operativo militar y de la Guardia Nacional, el cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho, fue sepultado en el panteón Jardín Recinto de la Paz en Zapopan. El traslado y la ceremonia, marcados por una mezcla de rituales fúnebres tradicionales y un dispositivo de seguridad extraordinario, reavivaron el debate sobre la violencia, el Estado de derecho y la memoria social en México tras años de guerra contra el narcotráfico.
La mañana de este lunes, un convoy militar y de Guardia Nacional escoltó el ataúd dorado desde una funeraria de Guadalajara hasta el panteón en Zapopan. Si bien autoridades no han emitido declaraciones oficiales sobre el diseño del féretro, las imágenes que circulan en plataformas públicas muestran un intenso despliegue de seguridad por tierra y aire en cada tramo del recorrido, con bloqueos preventivos, revisión de vehículos y presencia permanente de fuerzas federales, en un intento por disuadir cualquier intento de violencia o respuesta armada de grupos delictivos.


El operativo responde, en realidad, a un contexto de fragilidad e inestabilidad tras la muerte de El Mencho el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, durante un enfrentamiento con fuerzas federales dentro de la denominada Operación Jalisco. La Fiscalía General de la República (FGR) había confirmado la entrega del cuerpo a familiares tras corroborar su identidad mediante pruebas genéticas, un procedimiento que sigue los protocolos legales, aunque ha sido motivo de crítica por la percepción pública de trato desigual en comparación con miles de víctimas de la violencia que permanecen desaparecidas.
A pesar del hermetismo oficial, medios locales reportaron desde días antes una fuerte presencia militar en torno a funerarias de Guadalajara y el panteón donde finalmente se realizó el sepelio. Las autoridades justificaron estas medidas como necesarias para prevenir actos de represalia o movilizaciones violentas en Jalisco, uno de los estados más golpeados por la ofensiva del crimen organizado tras la caída del capo. La muerte de El Mencho, considerado por años el narcotraficante más buscado en México y Estados Unidos, desató una escalada de violencia con bloqueos viales, incendios inducidos y enfrentamientos que dejaron decenas de muertos en al menos 20 estados del país.
🚨Fuerte operativo en funeral atribuido a ‘El Mencho’ en Jalisco
— Azucena Uresti (@azucenau) March 2, 2026
Con un despliegue de alrededor de 80 elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Policía estatal, se realizó en Zapopan el funeral atribuido a El Mencho, en el panteón Recinto de la Paz, en el cruce… pic.twitter.com/5QL1zLjZrZ

La imagen del ataúd recorriendo las avenidas bajo sirenas, blindados y helicópteros contrastó brutalmente con los recuerdos de víctimas del crimen organizado y sus familias, quienes ven en estos momentos un choque doloroso entre la representación pública del poder y la impunidad que aún permea en muchas regiones. Analistas y sectores de la sociedad civil han cuestionado la pertinencia de garantizar seguridad al momento del sepelio de quien encabezó uno de los grupos criminales más violentos, cuando miles de quejas sobre desapariciones y homicidios siguen sin resolverse.
Las tres grúas de plataforma llegaron con las coronas y arreglos florales al cementerio recinto de La Paz en Zapopan donde descansara los restos de “El Mencho”. pic.twitter.com/cTXrG8RIvr
— JALISCO ROJO (@JaliscoRojo) March 2, 2026
🚨Los restos de Nemesio Oseguera “El Mencho”, ingresaron esta tarde al Recinto de La Paz, ubicado en #Zapopan, Jalisco.
— Josue Aguilar (@josuealeexis) March 2, 2026
En el lugar se mantiene un fuerte operativo de la @GN_MEXICO_ y del Ejército. Las carrozas permanecen al interior del cementerio.pic.twitter.com/5PkkjRIQUC