La Fiscalía General de la República (FGR) mantenía una investigación activa desde finales de 2024 sobre la presunta estructura financiera y operativa de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La indagatoria derivó en una orden de aprehensión emitida el 2 de noviembre de 2025, según documentos judiciales citados por el diario El Universal.
La carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATA-JAL/0001023/2024 detalla presuntos pagos sistemáticos dentro de la organización criminal —descritos como una “narconómina”— y posibles actos de corrupción dirigidos a autoridades municipales, estatales y federales. El expediente también involucra a Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, identificado como posible sucesor dentro de la estructura del grupo.
La investigación federal comenzó el 30 de diciembre de 2024, tras una denuncia anónima relacionada con actividades de reclutamiento en Jalisco vinculadas al CJNG.
A lo largo de 2025, la Fiscalía reunió testimonios, análisis financieros y documentos que apuntaban a una estructura organizada para sostener las operaciones del grupo criminal.
Orden de aprehensión emitida en noviembre de 2025
El 2 de noviembre de 2025, la FGR obtuvo una orden de aprehensión contra Oseguera Cervantes y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán.
De acuerdo con el oficio FGR/FEMDO/FEITATA/9858/2025, la Fiscalía solicitó que el proceso fuera atendido por autoridades adscritas al Centro Federal de Máxima Seguridad “El Altiplano”, en el Estado de México.
El argumento principal fue la fuerte influencia del grupo criminal en Jalisco. En el expediente judicial se señala:
“Sus miembros han logrado corromper autoridades de nivel municipal, estatal y federal, inclusive a personal de la propia Fiscalía General de la República (…)”.
Con base en esta consideración, la autoridad federal sostuvo ante el juez que el proceso debía llevarse fuera del territorio donde el cártel tenía mayor presencia.
¿Qué es la presunta “narconómina” del CJNG?
La orden judicial describe un sistema financiero interno destinado a pagar salarios a integrantes del cártel y financiar actividades ilícitas. Según el documento, los recursos se utilizaban para:
- Compra y acopio de armas de fuego.
- Pago de sueldos a integrantes del CJNG.
- Financiamiento de enfrentamientos con grupos rivales.
- Operaciones contra fuerzas de seguridad.
El expediente señala que el dinero se distribuía:
“Con el objeto de financiar la compra de armas de fuego, pago de nóminas de los integrantes del cártel, así como la distribución de dinero para la guerra (…)”.
Las autoridades consideran que este mecanismo era clave para mantener la capacidad operativa del grupo criminal.
🛑 FGR investigaba desde 2025 narconómina de “El Mencho”; orden de aprehensión se giró en noviembrehttps://t.co/V3ShSR7fli pic.twitter.com/xiB8Hrs4cJ
— El Universal San Luis Potosí (@ElUniversal_SLP) March 11, 2026
Testimonios revelan reclutamiento y entrenamiento en campamentos
La investigación incluye declaraciones de testigos identificados como “El Elegante” y “Piscis”, quienes describieron un esquema de reclutamiento mediante ofertas laborales falsas, engaños o incorporación voluntaria.
Los nuevos integrantes eran trasladados a campamentos conocidos como:
- La Escuelita
- Rancho Izaguirre
- Casa Tortuga
De acuerdo con los testimonios incluidos en el expediente, en esos lugares los reclutas recibían entrenamiento en:
- Uso y desarme de armas largas y cortas.
- Manejo de ametralladoras y rifles Barret.
- Uso de granadas.
- Operación de drones adaptados con explosivos.
El documento judicial señala que en los campamentos había:
“Un considerable número de armas largas, cortas, ametralladoras, granadas, drones adaptados para portar explosivos, chalecos balísticos y equipo táctico militar (…) todo ello sin el permiso correspondiente”.
Tras concluir el entrenamiento, los reclutas eran evaluados y enviados con “El 90”, quien decidía su asignación dentro de la organización criminal.
Estructura del CJNG: mando piramidal bajo “El Mencho”
La orden judicial describe al CJNG como una organización con estructura jerárquica y territorial.
En la cúspide se encontraba Nemesio Oseguera Cervantes, seguido por varios comandantes regionales, entre ellos:
- “El Sapo”
- “El Guty” o “El Señor de las Tacomas” (actualmente detenido)
- “El Jardinero”
Cada uno tenía asignadas zonas específicas para la venta de narcóticos y la recolección de ganancias ilícitas.
Según la Fiscalía, tanto “El Mencho” como “El Sapo” emitían instrucciones directas a subordinados para ejecutar actividades delictivas.
Otros hechos atribuidos al líder del CJNG
El expediente judicial también vincula a Oseguera Cervantes con diversos actos violentos contra autoridades e instituciones.
Entre ellos se menciona que el 26 de junio de 2020 habría ordenado el atentado contra Omar García Harfuch, entonces secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
De acuerdo con la investigación, este tipo de ataques tenían como objetivo demostrar la presencia y capacidad operativa del cártel frente al Estado.
La "narconómina" del CJNG: el papelito que exhibe la colusión de autoridades.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) February 27, 2026
Tras el abatimiento de "El Mencho" en Tapalpa, el hallazgo de su contabilidad personal ha dejado al descubierto una estructura criminal que penetró los niveles económico, social y político.
Los… pic.twitter.com/PFVIYcEEog
Estados donde operaba el CJNG según la investigación
La FGR identificó presencia del grupo criminal en varias entidades del país, entre ellas:
- Colima
- Guanajuato
- Zacatecas
- Aguascalientes
- Michoacán
- Jalisco
- Ciudad de México
Este despliegue territorial fue uno de los argumentos utilizados por la Fiscalía para solicitar la intervención de un juzgado federal en el Estado de México.
Contexto: la investigación previa al operativo en Tapalpa
La orden de aprehensión emitida en noviembre de 2025 precedió al operativo realizado en Tapalpa, Jalisco, donde Oseguera Cervantes fue abatido el 22 de febrero.
La existencia de una investigación activa desde 2024 muestra que el caso formó parte de un seguimiento prolongado de inteligencia y recopilación de pruebas, no de una operación improvisada.
La información citada proviene de documentos judiciales y de la carpeta de investigación referida por El Universal, con base en archivos oficiales de la Fiscalía General de la República.