En San Lázaro corrió fuerte el comentario de que la presidenta Claudia Sheinbaum sufrió su primera derrota legislativa luego de que la Cámara de Diputados frenara su reforma electoral. La iniciativa, que requería mayoría calificada, se quedó corta con 259 votos a favor frente a 234 en contra, dejando al descubierto que la llamada mayoría oficialista no es tan sólida como se presume cuando se trata de cambios constitucionales. El revés abrió de inmediato el debate sobre un posible “Plan B”, mientras en la oposición celebraban haber frenado lo que calificaron como un intento de modificar las reglas del juego. Desde Movimiento Ciudadano dijeron que detener la reforma fue una buena noticia, aunque lamentaron que el Congreso tampoco discutiera la propuesta alternativa que su bancada había puesto sobre la mesa para reformar el sistema electoral.
NARANJAS SIN FISURAS
En los pasillos de San Lázaro se comentó con insistencia que, mientras en la coalición oficialista hubo votos cruzados, ausencias incómodas y hasta abstenciones que levantaron cejas, la bancada de Movimiento Ciudadano fue la única que no dejó lugar a dudas. Los legisladores naranjas cerraron filas y votaron en bloque contra la reforma electoral, marcando una postura clara frente a una iniciativa que terminó por naufragar en el pleno. Dicen los enterados que el dato no pasó desapercibido: mientras Morena registró votos en contra dentro de su propia bancada y el Verde se dividió con una docena de legisladores apoyando la propuesta presidencial, Movimiento Ciudadano se mantuvo sin grietas. En medio del ruido político, el mensaje fue simple pero contundente: los naranjas apostaron por la coherencia parlamentaria y se consolidaron como una oposición disciplinada en una votación que dejó más de una fractura en otros partidos.
EL EXPEDIENTE DEL MENCHO
En círculos de seguridad volvió a circular un documento que retrata la magnitud del poder que llegó a acumular Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación. La orden de aprehensión en su contra describe una red de corrupción que, según la investigación, alcanzó autoridades municipales, estatales y federales, e incluso a funcionarios de la propia FGR. El documento advertía que la penetración institucional era tal que justificaba que el caso fuera manejado desde instancias federales de máxima seguridad. El expediente también vincula al capo con decisiones operativas de alto impacto: la Fiscalía le atribuye haber ordenado el atentado del 26 de junio de 2020 contra Omar García Harfuch, cuando se desempeñaba como jefe de la policía capitalina. Además, ubica en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, un presunto campo de adiestramiento del CJNG donde se entrenaba con armas largas y drones artillados. Según la investigación, el objetivo era sostener la maquinaria financiera del cártel: comprar armamento, pagar nóminas criminales y financiar la “guerra” contra rivales y contra las propias Fuerzas Armadas.