El coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, expresó su coincidencia parcial con el denominado “plan B” de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, particularmente en lo referente a la reducción del gasto público en órganos legislativos y gobiernos locales, aunque marcó distancia frente a la propuesta de empatar la revocación de mandato con los procesos electorales de 2027.
Entrevistado en el Senado de la República, el también excandidato presidencial en 2024 respaldó la necesidad de revisar a fondo los recursos destinados a congresos estatales, ayuntamientos y al propio Senado, al considerar que existen excesos y duplicidades que deben corregirse con criterios técnicos y respeto al federalismo. Señaló que su partido ha planteado medidas concretas, como evitar la duplicación de funciones en los tribunales electorales locales, en línea con una agenda de austeridad que, dijo, puede generar consensos si se presenta de manera sensata.
Álvarez Máynez sostuvo que reconocer los gastos superfluos en el ámbito local no implica vulnerar la autonomía de las entidades federativas, sino abrir una discusión seria sobre la eficiencia del uso de los recursos públicos. En ese sentido, consideró viable coincidir con el Ejecutivo federal en ajustes presupuestales siempre que se privilegie un análisis profundo y no decisiones unilaterales.

Sin embargo, el dirigente emecista fue enfático al rechazar la intención de que el ejercicio de revocación de mandato se lleve a cabo en 2027 de manera simultánea con la elección federal de diputados y con la segunda etapa de la elección de jueces y magistrados. A su juicio, esta propuesta representa un contrasentido político que podría derivar en escenarios de inestabilidad institucional.
Argumentó que existen antecedentes en el país donde este tipo de mecanismos han generado tensiones políticas, al tiempo que advirtió que el contexto internacional actual, marcado por una relación compleja con Estados Unidos, los temas migratorios y la revisión del T-MEC, exige certidumbre en el liderazgo del país. En ese marco, planteó que abrir la discusión sobre la permanencia de la titular del Ejecutivo federal en medio de procesos electorales concurrentes implicaría introducir un factor adicional de incertidumbre.
El líder de Movimiento Ciudadano también cuestionó la redacción de la propuesta, al señalar que presenta ambigüedades en cuanto a fechas y regulación del ejercicio, lo que podría derivar en conflictos interpretativos y legales. Desde su perspectiva, no se trata del momento adecuado para promover un mecanismo de esta naturaleza, especialmente considerando que se trata de la primera mujer en la Presidencia de México, cuya gestión, afirmó, no debería someterse a ese tipo de riesgos en esta etapa.

En sus declaraciones, Álvarez Máynez hizo un llamado a la responsabilidad tanto a la presidenta como a quienes influyen en la definición de la iniciativa, al advertir que podrían estar conduciendo el debate hacia un escenario políticamente adverso. En ese contexto, sostuvo que dentro del partido gobernante existen posturas diferenciadas respecto a la figura presidencial, algunas motivadas por cálculos políticos y otras, dijo, por intereses que buscan debilitar su posición.
El dirigente insistió en que cualquier reforma electoral debe construirse con visión de Estado, priorizando la estabilidad política y la claridad normativa, especialmente en un momento en que el país enfrenta retos relevantes en el ámbito internacional y económico.