El incidente comenzó aproximadamente a las 15:00 horas del 18 de marzo de 2026, en un inmueble ubicado en la intersección de las calles Cayetano Andrade y Elpidio Canales. La naturaleza del material almacenado, identificado preliminarmente como poliuretano y derivados plásticos destinados a la fabricación de colchones, facilitó una propagación térmica acelerada. Este tipo de polímeros, al entrar en combustión, no solo generan temperaturas extremadamente altas en poco tiempo, sino que liberan gases densos y tóxicos, lo que explica la opacidad y el alcance de la columna de humo que alertó a los residentes de colonias aledañas como San Lorenzo Xicoténcatl y la zona de la Calzada Ignacio Zaragoza.
La respuesta operativa fue inmediata. El Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México desplegó unidades de las estaciones centrales y regionales para atacar el núcleo del fuego desde dos flancos. Debido a la carga de fuego (la cantidad de material combustible por metro cuadrado), se requirió el apoyo de autotanques adicionales proporcionados por la alcaldía Iztapalapa para garantizar el suministro ininterrumpido de agua.

Paralelamente, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) estableció un perímetro de seguridad de 200 metros a la redonda. Esta medida resultó crítica, ya que se determinó la evacuación de 250 personas, entre trabajadores de locales colindantes y habitantes de viviendas particulares, para evitar casos de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono y otros compuestos volátiles.
En el sitio, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ejecutó cortes a la circulación en las avenidas principales que alimentan el cuadrante de Santa Martha Acatitla. El cierre de vialidades permitió el flujo constante de vehículos de emergencia y evitó el congestionamiento que suele producirse por el fenómeno de los “curiosos” en eventos de esta magnitud.

Por su parte, el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) instaló un puesto de mando preventivo; el saldo médico final reportó únicamente a una persona atendida por crisis nerviosa y síntomas leves de irritación en vías respiratorias, sin que fuera necesario su traslado a una unidad hospitalaria.
Alrededor de las 16:40 horas, los mandos operativos confirmaron que el incendio se encontraba confinado, es decir, sin riesgo de extenderse a predios vecinos. Una vez mitigadas las llamas abiertas, los cuerpos de rescate iniciaron la fase de remoción de escombros y enfriamiento. Esta etapa es técnica y meticulosa: consiste en remover las capas de material carbonizado para aplicar agua directamente sobre las brasas ocultas, evitando que el calor residual reinicie la combustión del poliuretano.

Las autoridades capitalinas han iniciado los peritajes correspondientes para determinar la causa exacta del siniestro, evaluando si se debió a una falla en la instalación eléctrica, un error humano en el manejo de materiales o la falta de protocolos de seguridad industrial en el establecimiento. La zona permanecerá bajo resguardo mientras se realizan las labores de limpieza y se dictamina la estabilidad estructural de los muros perimetrales de la bodega afectada.
🚨🔥 Así se ve el fuerte incendio registrado en una bodega de poliuretano en Iztapalapa; el humo logra percibirse desde varias zonas. pic.twitter.com/whM8btCVrL
— Grupo Fórmula (@Radio_Formula) March 18, 2026