El Gobierno de Costa Rica anunció una ruptura significativa en su relación diplomática con Cuba al declarar que no reconoce como legítimo al actual Gobierno de la isla y ordenar el cierre de su embajada en La Habana. La decisión, comunicada por el presidente Rodrigo Chaves, marca uno de los posicionamientos más duros de un país latinoamericano en años recientes frente al régimen cubano.
Durante una conferencia de prensa realizada en la zona fronteriza de Peñas Blancas, el mandatario costarricense sostuvo que su administración no reconoce la legitimidad del Gobierno cubano debido a lo que calificó como maltrato, represión y condiciones indignas para la población. En su mensaje, Chaves afirmó que la situación interna de la isla contradice los principios democráticos y de respeto a los derechos humanos que Costa Rica considera fundamentales en su política exterior.
🇨🇷 | ¡TREMENDO! El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, BARRE EL PISO con la dictadura de Cuba: «Hay que limpiar al hemisferio de comunistas, no vamos a dar legitimidad al régimen que oprime a 10 millones de habitantes».
— Carlo Martin (@Liberfach0) March 19, 2026
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El canciller Arnoldo André Tinoco precisó que la medida no se limita al cierre de la representación diplomática costarricense en Cuba, sino que incluye la solicitud al Gobierno cubano para retirar a su personal diplomático de San José, permitiendo únicamente la permanencia de funcionarios consulares y administrativos. Según explicó, la decisión responde a la preocupación por el deterioro sostenido de la situación de los derechos humanos en la isla, así como por el incremento de actos de represión contra ciudadanos, activistas y opositores.
André Tinoco añadió que las condiciones actuales en Cuba, marcadas por la escasez de bienes esenciales, dificultades en el acceso a alimentos, medicamentos y servicios básicos, así como el debilitamiento de las oportunidades económicas, han configurado un entorno que dificulta el adecuado desempeño de personal diplomático costarricense en territorio cubano. Confirmó además que la embajada de Costa Rica en La Habana no cuenta con personal diplomático desde el pasado 5 de febrero.
La reacción del Gobierno cubano no se hizo esperar. A través de su cancillería, La Habana rechazó la medida, calificándola como una decisión unilateral y asegurando que fue adoptada bajo presión de Estados Unidos. En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano sostuvo que Costa Rica actuó sin ofrecer argumentos válidos y criticó la solicitud de retiro de su personal diplomático en San José, al considerarla arbitraria y carente de justificación.
📌Statement from the Ministry of Foreign Affairs of the Republic of Cuba
— Cuban Embassy in US (@EmbaCubaUS) March 18, 2026
Under pressure from the United States, Costa Rica limits its relations with Cuba to the consular sphere.
On March 17, the Ministry of Foreign Affairs and Worship of the Republic of Costa Rica informed our… pic.twitter.com/wGliGX34d1
Asimismo, el Gobierno cubano calificó de irrespetuosas las declaraciones de Chaves y lo acusó de manipular la realidad del país, al tiempo que subrayó que el mandatario costarricense omitió el impacto del embargo estadounidense sobre la economía de la isla. La Habana insistió en que las dificultades económicas y sociales que enfrenta Cuba están estrechamente vinculadas a las sanciones externas, particularmente las impulsadas desde Washington.
La decisión de Costa Rica se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre Cuba, en el que la política exterior de Estados Unidos ha endurecido su postura. El presidente Donald Trump ha promovido nuevas medidas restrictivas, incluido un bloqueo petrolero que ha profundizado la crisis energética en la isla. En declaraciones recientes, Trump incluso sugirió la posibilidad de tomar acciones directas respecto a Cuba, afirmando que su Gobierno “hará algo muy pronto”.

Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió que cualquier intento de intervención será enfrentado con una “resistencia inexpugnable”, en medio de un escenario interno marcado por apagones recurrentes, fallas en servicios públicos y crecientes dificultades para el acceso a bienes básicos.
El deterioro de las condiciones de vida en Cuba ha derivado en protestas en distintas ciudades, incluida La Habana, mientras organizaciones no gubernamentales advierten sobre un contexto que califican como crisis humanitaria. A ello se suma la reciente cancelación de acuerdos de cooperación médica por parte de varios países de Centroamérica y el Caribe, lo que representa un golpe adicional a una de las principales fuentes de ingresos del Estado cubano.
La medida adoptada por Costa Rica se inscribe además en una tendencia regional más amplia. A inicios de marzo, Ecuador solicitó la salida de todo el personal diplomático cubano de su territorio en un plazo de 48 horas, evidenciando un endurecimiento en las relaciones entre algunos gobiernos latinoamericanos y La Habana.
Con este anuncio, Costa Rica redefine su postura hacia Cuba en un momento de alta tensión geopolítica y coloca el tema de los derechos humanos y la legitimidad política en el centro de su agenda internacional, en una decisión que podría tener repercusiones en el equilibrio diplomático de la región.