La Justicia de Estados Unidos abrió una investigación sobre Gustavo Petro, por presuntas relaciones con narcotraficantes, informó este viernes 20 de marzo de 2026 el New York Times, citando a tres personas familiarizadas con el caso. La agencia de noticias AP también confirmó la información tras hablar con dos fuentes bajo condición de anonimato.
Según el New York Times, las pesquisas se concentran en determinar si Petro sostuvo reuniones con narcotraficantes o solicitó donaciones provenientes del crimen organizado durante su campaña presidencial. Las fiscalías de Manhattan y Brooklyn, en Nueva York, lideran la investigación, con la participación de fiscales especializados y agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
El periódico neoyorquino subraya que la investigación se encuentra en una fase preliminar y que aún no está claro si derivará en cargos contra el mandatario colombiano. Por su parte, AP indicó que los fiscales han interrogado a narcotraficantes sobre posibles vínculos con Petro y han evaluado si representantes del presidente solicitaron sobornos para evitar extradiciones hacia Estados Unidos.
Breaking News: The U.S. Justice Department is said to be pursuing criminal investigations of President Gustavo Petro of Colombia, a onetime President Trump foe. https://t.co/eOWoDCWUBm
— The New York Times (@nytimes) March 20, 2026
Relaciones convulsas y antecedentes bilaterales
Una fuente citada por AP aseguró que la investigación se centra en supuestos intentos dentro de cárceles colombianas para reunir donaciones para la campaña de Petro a cambio de promesas de no extraditar a los contribuyentes. De acuerdo con el New York Times, el nombre de Petro ha aparecido en investigaciones previas sobre narcotráfico realizadas por autoridades de Nueva York.
La relación entre Estados Unidos y Colombia ha atravesado tensiones desde enero de 2025, tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump. La primera crisis surgió cuando Petro rechazó recibir vuelos militares estadounidenses con ciudadanos colombianos deportados, lo que provocó amenazas de aranceles y sanciones económicas por parte de Washington.
Las diferencias entre ambos países se intensificaron en materia de lucha antidrogas, derivando en la descertificación de Colombia y la imposición de sanciones contra funcionarios colombianos, incluido el propio Petro. No obstante, el New York Times aclara que no existe evidencia de que la Casa Blanca haya influido en el inicio de la investigación estadounidense.
La investigación sobre el presidente colombiano llega en un contexto de alta sensibilidad política y diplomática. Analistas consideran que cualquier desarrollo judicial podría afectar la relación bilateral, mientras que expertos en derecho internacional subrayan la necesidad de esperar los resultados de la fase inicial antes de emitir juicios sobre la responsabilidad del mandatario.