El cantautor cubano Silvio Rodríguez recibió un fusil de asalto AKM en un acto oficial encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, luego de que el músico expresara públicamente su disposición a empuñar armas en defensa de la isla frente a una eventual agresión de Estados Unidos.
La entrega del arma, realizada con la participación de autoridades militares cubanas, incluyó tanto un fusil funcional como una réplica, en una ceremonia difundida por canales oficiales del gobierno. El acto se llevó a cabo en el contexto del Día Nacional de la Defensa, una jornada en la que el Estado cubano refuerza su doctrina de movilización general ante escenarios de conflicto.
La defensa de la Patria es el más sagrado deber de las cubanas y los cubanos dignos.
— Partido Comunista de Cuba (@PartidoPCC) March 20, 2026
Con la presenciadel Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, @DiazCanelB, y de los miembros del Buró Político GCE Álvaro López Miera, GCE Lázaro Alberto… pic.twitter.com/oBJOxPWrQN
La decisión de otorgar el fusil al artista ocurre días después de que Rodríguez, una de las figuras más influyentes de la música latinoamericana y símbolo cultural de la Revolución cubana, escribiera en su blog personal una frase que detonó la polémica: “Exijo mi AKM… y lo digo muy en serio”, en referencia a una posible intervención militar estadounidense.
El pronunciamiento del cantautor se dio en medio de un repunte en las tensiones entre La Habana y Washington. En ese contexto, el propio Díaz-Canel había advertido previamente que cualquier agresión externa encontraría una “resistencia inexpugnable”, mientras que desde Estados Unidos surgieron declaraciones del expresidente Donald Trump que insinuaban la posibilidad de una mayor injerencia sobre Cuba.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, las autoridades cubanas enmarcaron la entrega del arma como una respuesta a lo que calificaron como una “demanda noble y revolucionaria” del artista, alineada con la narrativa oficial de defensa nacional y participación ciudadana en caso de conflicto armado.


El episodio ha generado atención internacional no solo por el simbolismo político de armar a una figura cultural, sino también por reflejar el clima de confrontación discursiva entre ambos países.
Silvio Rodríguez, de 79 años, ha mantenido durante décadas una postura cercana al proyecto político de la Revolución cubana, y su intervención en el debate actual confirma su alineación con la narrativa oficial en un escenario internacional cada vez más tenso.