La Habana enfrenta un nuevo golpe a su ya frágil sistema energético luego de que un buque cisterna cargado con diésel ruso cambiara su destino en medio de un endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. La medida refuerza el aislamiento energético de la isla y profundiza una crisis marcada por apagones, escasez de combustible y deterioro económico.
Un buque cisterna identificado como Sea Horse, que transporta aproximadamente 200 mil barriles de gasóleo ruso, actualizó su destino hacia Trinidad y Tobago, abandonando su ruta original hacia Cuba.
Según datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg y la firma Kpler Ltd., el cambio ocurrió poco después de que Washington aclarara que la isla sigue sin poder recibir combustible ruso bajo el nuevo marco de sanciones.
El buque ya había mostrado señales de incertidumbre operativa el mes pasado, cuando detuvo abruptamente su trayecto en el Atlántico Norte, en lo que analistas describen como un bloqueo de facto al suministro energético hacia Cuba.
Nuevas sanciones de Estados Unidos contra el petróleo ruso en Cuba
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó recientemente a Cuba en una lista de países restringidos para recibir combustible ruso. Esta decisión se formalizó mediante una licencia general actualizada emitida días después de ajustes en la política energética estadounidense.
Washington había flexibilizado previamente ciertas sanciones al petróleo ruso con el objetivo de aliviar tensiones en los mercados energéticos globales, en el contexto de la guerra contra Irán, iniciada hace casi tres semanas junto a Israel. Sin embargo, esa flexibilización no se extendió a Cuba, que permanece bajo un régimen de presión económica más severo.
Otro buque rumbo a Cuba pone a prueba las sanciones
Mientras el Sea Horse se alejaba del Caribe, otro petrolero, el Anatoly Kolodkin, continuaba navegando por el Atlántico con destino al puerto de Matanzas, en Cuba, de acuerdo con datos de rastreo marítimo.
Este envío representa una prueba clave para la capacidad de disuasión de Estados Unidos frente a terceros países o empresas que busquen abastecer a la isla.
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, evitó confirmar los envíos de crudo hacia Cuba, aunque aseguró —según la agencia Interfax— que Rusia mantiene comunicación constante con el gobierno cubano para explorar vías de apoyo.
Yo pregunto Y q tiene que ver Estados Unidos con que un país reciba petróleo o no,es la normalización del imperialismo y da pena quien lo consecuenta
— Fer E.M. (@fer0222) March 22, 2026
Cuba se queda sin petróleo ruso: Buque que se dirigía a La Habana se desvía tras nuevas sanciones de EU https://t.co/tluYVhTuV3
Cuba sin petróleo: impacto en la economía y el sistema eléctrico
El presidente de Cuba reconoció recientemente que el país no ha recibido petróleo en los últimos tres meses, lo que ha desencadenado una crisis energética sin precedentes recientes.
La presión económica se ha intensificado bajo la administración de Donald Trump, que busca debilitar al gobierno cubano tras más de seis décadas de régimen de partido único. Entre las medidas destacan:
- Suspensión del suministro de crudo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas.
- Amenazas de aranceles a países que apoyen energéticamente a Cuba.
- Decisiones que llevaron a México a detener sus envíos de combustible.
El resultado ha sido una economía en caída libre y un sistema eléctrico al borde del colapso. Esta semana, la isla sufrió al menos su sexto apagón nacional en aproximadamente un año, evidenciando la fragilidad de su infraestructura energética.
Esperanza de suministro: “Algo de petróleo llegará”
A pesar del panorama adverso, autoridades cubanas mantienen cierto optimismo. Ernesto Soberón Guzmán, representante de Cuba ante las Naciones Unidas, afirmó en entrevista con Bloomberg que espera la llegada de nuevos cargamentos de petróleo.
“Espero que algo de petróleo llegue a Cuba”, declaró.
El funcionario subrayó que las plantas eléctricas del país están operativas, pero inactivas por falta de combustible. La llegada de diésel o crudo permitiría:
- Reducir los apagones prolongados
- Reactivar servicios médicos y cirugías pendientes
- Reanudar clases presenciales
- Restablecer rutas de transporte público
El desvío del Sea Horse refleja un patrón creciente: incluso aliados cercanos de Cuba parecen evitar desafiar las sanciones estadounidenses. Este escenario deja a la isla con opciones energéticas cada vez más limitadas, mientras enfrenta una crisis estructural agravada por factores externos e internos.