La incertidumbre en torno a dos veleros que zarparon desde México con destino a Cuba quedó despejada luego de que autoridades de Estados Unidos confirmaran que ambas embarcaciones llegaron sin contratiempos a la isla, tras varios días en los que se reportó la pérdida de contacto y se activaron labores de búsqueda.
La Guardia Costera de Estados Unidos informó este viernes que los dos veleros, que transportaban ayuda humanitaria, “transitaron con seguridad” hasta Cuba, de acuerdo con un reporte recibido a las 10:36 horas (tiempo local). La confirmación fue difundida por el vocero Anthony Randisi, quien precisó en un comunicado que las embarcaciones fueron localizadas y no presentaron incidentes durante su trayecto.
El anuncio ocurre después de que, durante la mañana, el gobierno mexicano mantuviera vigente un operativo de búsqueda. En su conferencia en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que persistía la falta de comunicación con dos pequeñas embarcaciones que habían salido el pasado 21 de marzo desde Isla Mujeres, Quintana Roo, como parte de una misión de apoyo humanitario hacia la isla caribeña.

La mandataria explicó que un buque de la Secretaría de Marina había dado seguimiento inicial a las embarcaciones, logrando establecer contacto en una primera fase del recorrido. Sin embargo, detalló que horas más tarde se perdió la comunicación, lo que derivó en el despliegue de acciones de localización en aguas del Caribe.
Sheinbaum también informó que otro barco de la Marina mexicana, vinculado a una brigada internacional, logró arribar a Cuba con ayuda humanitaria, lo que confirmaba la continuidad de los envíos desde territorio mexicano en apoyo a la isla.
La versión difundida por la Guardia Costera estadounidense introduce un elemento de cierre al episodio, al establecer que las dos embarcaciones que habían sido consideradas como no localizadas completaron su travesía sin incidentes. Hasta el momento, no se han reportado daños a las tripulaciones ni a la carga que transportaban.

El caso generó atención tanto en México como en Cuba, luego de que autoridades de la isla expresaran preocupación por el paradero de los veleros. La confirmación de su arribo ocurre en un contexto de cooperación regional en materia humanitaria, particularmente en rutas marítimas que conectan el Caribe mexicano con territorio cubano.
Aunque el gobierno mexicano no había actualizado públicamente la información tras el reporte estadounidense, la confirmación de la llegada segura de las embarcaciones reduce la tensión generada por su desaparición temporal y cierra un episodio que movilizó recursos de búsqueda en la región.