La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que los agentes estadounidenses que fallecieron en un accidente automovilístico en el estado de Chihuahua participaban en labores conjuntas en territorio nacional y aseguró que ya se abrió una investigación para determinar a qué agencia pertenecían y si su actuación se apegó al marco legal mexicano.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la versión oficial sobre los hechos cambió luego de que el fiscal estatal, César Jáuregui, modificara su declaración inicial. A partir de ello, indicó que la autoridad federal busca esclarecer las circunstancias en las que operaban los agentes extranjeros, así como la naturaleza de su participación en operativos en la entidad.
Sheinbaum subrayó que, con la información disponible hasta el momento, los elementos de Estados Unidos sí realizaban actividades coordinadas con autoridades mexicanas. No obstante, puntualizó que corresponde a la Fiscalía llevar a cabo una indagatoria exhaustiva para determinar si hubo alguna violación a la Constitución o a la Ley de Seguridad Nacional, particularmente en lo relacionado con la presencia y actuación de agentes extranjeros en el país.
El caso se originó tras un accidente vehicular ocurrido en la Sierra Tarahumara, en el que perdieron la vida dos agentes adscritos a la Embajada de Estados Unidos en México. De acuerdo con la versión más reciente del fiscal Jáuregui, los estadounidenses regresaban de un operativo contra presuntos narcolaboratorios en la zona de El Pinal, acompañados por elementos de la Agencia Estatal de Investigación, incluido su titular, Pedro Oseguera.
Según esa reconstrucción, el convoy estaba integrado por seis vehículos y, al pasar por el poblado de Polanco, los agentes estadounidenses solicitaron apoyo para trasladarse a la capital del estado, donde tomarían un vuelo. Fue en ese trayecto cuando el vehículo en el que viajaban, junto con el jefe de la corporación estatal, se precipitó, provocando el fatal desenlace.
La presidenta señaló que hasta el momento no ha sostenido comunicación con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para abordar el incidente. Sin embargo, confirmó que ya expresó sus condolencias al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en un primer contacto enfocado en la dimensión humana de la tragedia.

Añadió que posteriormente se prevé un acercamiento institucional entre autoridades de seguridad del Gobierno federal y la representación diplomática estadounidense, con el objetivo de intercambiar información y dar seguimiento al caso conforme avancen las investigaciones.
El pronunciamiento de la titular del Ejecutivo ocurre en un contexto de cooperación bilateral en materia de seguridad que ha sido objeto de escrutinio público en los últimos años, especialmente en lo relativo a los alcances y límites de la participación de agentes extranjeros en operaciones dentro del territorio mexicano. La indagatoria en curso buscará establecer con precisión el tipo de colaboración existente en este caso y las responsabilidades correspondientes.