Opinión Por: JUAN MANUEL DE ANDA
LA CAMISA DE ONCE VARAS DE MARU CAMPOS
El accidente automovilístico en el que murieron dos elementos de la agencia de Investigación de Chihuahua y dos funcionarios estadounidenses (que de acuerdo a medios de la talla de The Washington Post y New York Times, son agentes de la CIA) fue lo que destapó el escándalo que hoy tiene en la mira a la gobernadora Maru Campos, pues todo parece indicar que los extranjeros realizaban operaciones en territorio nacional con la anuencia del gobierno del estado.
Y es que, de acuerdo a lo declarado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno federal no tenía conocimiento de la presencia de agentes norteamericanos, y mucho menos de que estuvieran participando en operaciones para el desmantelamiento de laboratorios en los que se producen drogas; lo que pone sobre la mesa la posibilidad de una violación, no solo a la Ley de Seguridad Nacional, sino a la Constitución política de nuestro país.
El presidente Donald Trump ha insistido, en cada llamada que ha tenido con la presidenta Sheinbaum, en que acepte una participación más amplia y activa de Washington en el combate al crimen organizado, lo que ha sido rechazado por la jefa del ejecutivo argumentando que la soberanía nacional no se negocia.
Quienes conocen del tema nos dicen que la relación con las agencias del gobierno de Estados Unidos corresponde, única y exclusivamente a la federación, por lo que no puede haber negociaciones de ninguna índole con los gobiernos estatales; de ahí la posibilidad de que se haya incurrido en una violación a la ley.
Las consecuencias de este hecho vienen por dos vías: la primera es que mete mucha tensión a la relación bilateral; y es que, después de que Sheinbaum dijo que su gobierno ya envió una nota diplomática a Washington para exigir una explicación; la respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar, y a través de su portavoz, Karoline Leavitt, pidió a la presidenta más empatía por los agentes fallecidos, “considerando todo lo que Estados Unidos está haciendo”.
Y la segunda, es el problema que tiene que afrontar la gobernadora de Chihuahua, pues de acuerdo a lo establecido en el Código Penal Federal, la violación a la Ley de Seguridad en México conlleva sanciones graves como penas de prisión y sanciones económicas.
Por lo pronto, la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, ya citó a Maru Campos, y a su fiscal, César Jáuregui a una reunión de trabajo, para que expliquen la presencia de agentes de la CIA en territorio nacional.
A ver si no les sale caro el chistecito.
LOS MEJORES Y LOS PEORES GOBERNADORES.
por demás interesante el ranking que dió a conocer LaEncuesta.mx sobre los mejores y los peores gobernadores; y es que por vez primera, Pablo Lemus (MC) de Jalisco, lidera la lista con el 60.6 por ciento de aprobación, seguido por Mauricio Kuri (PAN) de Querétaro, con 60.3; y en tercer lugar uno más de MC; Samuel García, de Nuevo León, con 59,9 por ciento.
En contraste, los peor evaluados, de acuerdo