La modificación al calendario escolar del ciclo 2025-2026 ha desatado una fuerte polémica en el país después de que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, presentara el cambio como un acuerdo ya consolidado, solo para que la presidenta Claudia Sheinbaum lo calificara horas después como una simple “propuesta” aún en revisión.
Todo comenzó el pasado jueves 7 de mayo, cuando Mario Delgado, desde Sonora y acompañado del secretario estatal Froylán Gámez, anunció que el ciclo escolar concluiría el 5 de junio —más de un mes antes de la fecha original prevista para mediados de julio—. La medida, según explicó, responde a las altas temperaturas que afectan a varias regiones del país y a la proximidad del Mundial de Fútbol 2026, cuya sede incluye ciudades como México, Guadalajara y Monterrey.
¡Tenemos noticias! 📢
— Mario Delgado (@mario_delgado) May 7, 2026
Por acuerdo unánime del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, integrado por todas las secretarias y secretarios de educación de nuestro país, se modifica el Calendario Escolar para concluir clases el próximo 5 de junio.
📌Las labores… pic.twitter.com/LlD1JaVZaW
En su mensaje, Delgado utilizó un tono definitivo: habló de “acuerdo unánime” con los secretarios de Educación de los estados. Sin embargo, al día siguiente, durante su conferencia matutina del viernes 8 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum bajó considerablemente el tono del anuncio. “Es una propuesta la que hizo Mario ayer, que viene de los propios estados de la República; no es que sea una decisión de Mario”, aclaró la mandataria. Sheinbaum insistió en que todavía no hay calendario definido y subrayó la importancia de que “los niños y niñas no pierdan clases”.
Esta diferencia de mensajes entre dos figuras clave del gobierno generó confusión inmediata entre padres de familia, docentes y analistas educativos. Organizaciones como Mexicanos Primero y la Unión Nacional de Padres de Familia expresaron su rechazo al posible recorte de semanas de clase, argumentando que México ya enfrenta rezagos educativos importantes y que una reducción tan significativa podría agravarlos, especialmente en un contexto donde solo tres entidades serán sedes del Mundial.
Ante el revuelo, el propio Mario Delgado salió a matizar su posición. Este viernes, en Hermosillo, reiteró que el fin de clases se mantiene para el 5 de junio por las razones ya expuestas, pero reconoció que la fecha de regreso a clases para el ciclo 2026-2027 —inicialmente propuesta para el 17 de agosto— aún está en revisión.
Estamos en #Sonora acompañando a nuestra presidenta, @Claudiashein, en su gira de trabajo.
— Mario Delgado (@mario_delgado) May 9, 2026
Tal como se anunció, nos volveremos a reunir con las y los secretarios de educación de todos los estados del país el próximo lunes 11 de mayo. El objetivo es revisar el calendario escolar… pic.twitter.com/k2LvTU3p5Y
Delgado anunció que el próximo lunes 11 de mayo se reunirá nuevamente con todos los secretarios de Educación estatales para “revisar el calendario escolar y hacer una propuesta definitiva”. En un video difundido en sus redes, el funcionario señaló que el encuentro busca incorporar las opiniones de padres, madres y organizaciones civiles, con el fin de priorizar los aprendizajes de niñas, niños y jóvenes.
La polémica refleja tensiones habituales entre el anuncio político y la gestión educativa. Mientras algunos gobiernos estatales y secciones del magisterio apoyan el adelanto por el calor, otros han advertido que mantendrán sus calendarios originales. Expertos consultados por diversos medios estiman que el recorte podría significar la pérdida de hasta 30-40 días efectivos de clase, dependiendo de la fecha de regreso que se defina.
Hasta el momento, la SEP no ha publicado un documento oficial con el nuevo calendario. Lo único concreto es la reunión del 11 de mayo, que se espera arroje claridad sobre las fechas definitivas tanto de cierre del ciclo actual como de inicio del siguiente.
Este episodio ha sido ampliamente comentado en redes sociales, donde han proliferado memes y críticas por la aparente falta de coordinación en el gobierno federal. Para millones de familias mexicanas, el tema no es menor: de la decisión final dependerá no solo el descanso de los estudiantes, sino también la planeación de vacaciones, cuidados y, sobre todo, la continuidad de su formación académica.