Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, conocido como “Billy” Álvarez, exdirector general de la Cooperativa La Cruz Azul y expresidente del club de futbol Cruz Azul, falleció este sábado a los 80 años de edad, poniendo fin a una de las trayectorias más influyentes y polémicas dentro del deporte y el sector cooperativista mexicano. Diversos medios nacionales confirmaron el deceso durante la madrugada de este 30 de mayo, mientras el exdirectivo enfrentaba procesos judiciales relacionados con presuntos delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
La muerte de Álvarez ocurre después de varios años marcados por investigaciones, órdenes de aprehensión y un prolongado litigio que derivó en su captura en enero de 2025. Al momento de su fallecimiento permanecía bajo proceso judicial y recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano, en el Estado de México. Reportes periodísticos señalan que fue trasladado a un hospital por complicaciones de salud antes de su muerte, aunque hasta el momento las autoridades no han emitido una versión oficial definitiva sobre las causas del fallecimiento.
Cuando Billy Álvarez bailó en el vestidor de Cruz Azul tras ganar la Copa MX en 2018. pic.twitter.com/anVKZZQzU8
— History Liga MX (@History_LigaMX) May 30, 2026
Billy Álvarez estuvo al frente de la Cooperativa Cruz Azul durante más de tres décadas. Asumió la dirección de la organización en 1988 y previamente había encabezado al equipo de futbol, convirtiéndose en una de las figuras más poderosas e influyentes dentro del balompié nacional. Durante su gestión, la institución consolidó su presencia empresarial y deportiva, mientras el club cementero se mantuvo como uno de los protagonistas habituales de la Primera División mexicana.
Su administración dejó una huella profunda en la historia de Cruz Azul. Bajo su liderazgo, el equipo conquistó el campeonato de liga del Invierno 1997, además de obtener títulos nacionales e internacionales que reforzaron el prestigio de la institución. Sin embargo, su permanencia también estuvo acompañada por cuestionamientos internos, conflictos en la cooperativa y críticas sobre el modelo de gestión que prevaleció durante décadas.

El punto de quiebre llegó en 2020, cuando la Fiscalía General de la República y otras autoridades federales iniciaron investigaciones en su contra. Ese mismo año se giraron órdenes de aprehensión por presuntos delitos relacionados con delincuencia organizada y lavado de dinero. Las acusaciones provocaron su salida de la Cooperativa Cruz Azul y de la presidencia del club, cerrando un ciclo de más de 30 años en el poder.
Tras permanecer varios años fuera del alcance de las autoridades, Álvarez fue detenido en enero de 2025. Desde entonces enfrentaba procesos judiciales por diversos delitos, entre ellos delincuencia organizada, lavado de dinero, administración fraudulenta y otros presuntos manejos irregulares relacionados con recursos de la cooperativa. Las investigaciones formaron parte de uno de los casos más relevantes vinculados a una organización empresarial y deportiva en México durante los últimos años.

La figura de Billy Álvarez permanecerá asociada a una etapa decisiva de Cruz Azul. Para algunos sectores representa al dirigente que impulsó el crecimiento institucional de la cooperativa y consolidó al club como una potencia del futbol mexicano; para otros, simboliza una administración marcada por la concentración de poder y por las investigaciones que derivaron en acusaciones penales. Su fallecimiento cierra un capítulo que influyó tanto en la historia de una de las cooperativas más importantes del país como en el desarrollo contemporáneo del futbol mexicano.