La NASA dio un paso concreto hacia el retorno sostenido de humanos a la Luna al anunciar este 9 de junio de 2026 la tripulación de la misión Artemis III, programada para finales de 2027. Cuatro astronautas experimentados liderarán un complejo ensayo orbital que simulará operaciones críticas sin abandonar la órbita terrestre baja, preparando el terreno para las futuras misiones de aterrizaje lunar.
Randy Bresnik, veterano de la Marina de Estados Unidos y comandante de la misión, encabezará el equipo. Bresnik, con dos vuelos espaciales previos y más de 149 días en el espacio, acumula experiencia en la Estación Espacial Internacional. Lo acompañará como piloto Luca Parmitano, astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) de nacionalidad italiana, también con dos misiones previas y conocido por su liderazgo en la estación orbital. Completan la tripulación los especialistas de misión Frank Rubio, médico y coronel del Ejército estadounidense que ostenta el récord de permanencia continua en el espacio para un astronauta americano, y Andre Douglas, ingeniero aeroespacial que volará por primera vez al espacio. Bob Hines servirá como miembro de respaldo.
Introducing Artemis III.
— NASA (@NASA) June 9, 2026
Four astronauts. Three launches. Two dockings. One splashdown.
In 2027, the Artemis III mission will practice docking the Orion spacecraft with two lunar landers in low Earth orbit — the capability we need to return humanity to the Moon’s surface. pic.twitter.com/8uhMUxuuWX
La misión, que inicialmente se concebía como el primer alunizaje del programa Artemis, fue reconfigurada en febrero de 2026 para convertirse en un vuelo de demostración en órbita terrestre baja. Según los planes confirmados por la NASA, involucrará tres lanzamientos separados. El primero enviará la nave Orion tripulada a bordo del cohete Space Launch System (SLS) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Posteriormente, se lanzarán los vehículos de aterrizaje lunar (Human Landing Systems o HLS) desarrollados por SpaceX (Starship HLS) y Blue Origin (Blue Moon), cada uno por sus respectivos cohetes comerciales.
Una vez en órbita, la tripulación practicará maniobras de encuentro y acoplamiento entre Orion y al menos uno —y potencialmente ambos— landers. Estos ejercicios permitirán validar sistemas de acoplamiento, interfaces de hardware y software, sistemas de propulsión y soporte vital en un entorno de alto riesgo, pero más accesible que el espacio cislunar. La misión también evaluará por más tiempo los sistemas de soporte vital de Orion y, por primera vez en el programa Artemis, probará el rendimiento operativo del traje espacial AxEMU de Axiom Space. Al concluir las operaciones, la tripulación regresará a la Tierra con un amerizaje en el océano Pacífico.
Get ready for Earth joy!
— NASA (@NASA) June 10, 2026
Earlier today, we announced the four astronauts who will go to space on Artemis III —and shared the latest updates on the future of @NASAArtemis.
Learn more about how this mission will set us up to return humanity to the Moon: https://t.co/kAvzvuYzEw pic.twitter.com/taD2lCdYiC
“Esta prueba de vuelo nos permitirá demostrar que podemos ejecutar operaciones altamente coreografiadas con nuestros socios, abarcando interfaces de hardware, software, sistemas de propulsión y elementos de soporte vital en el exigente entorno espacial con tripulación a bordo”, señaló Jeremy Parsons, gerente del programa Artemis, durante el anuncio.
La decisión de convertir Artemis III en una misión de ensayo responde a los retrasos en el desarrollo de los landers comerciales y busca minimizar riesgos antes del alunizaje tripulado previsto para Artemis IV en 2028. Aunque no llegará a la Luna, esta misión representa un hito técnico similar al de Apollo 9 en su época: validar en órbita terrestre las capacidades complejas necesarias para operaciones lunares.
La colaboración internacional es otro pilar destacado. La participación de Parmitano refuerza el rol de la ESA en el programa Artemis, mientras que los landers de SpaceX y Blue Origin ilustran la apuesta de la NASA por el sector privado para acelerar el regreso a la Luna. Funcionarios de ambas empresas y de la Casa Blanca han expresado su entusiasmo por el anuncio, destacando el avance hacia una presencia lunar sostenible.
“What an incredible blessing and an honor it is to be standing here representing all of you.”
— NASA (@NASA) June 9, 2026
Artemis III mission specialist Frank Rubio takes a moment to thank his family and colleagues for their support. pic.twitter.com/zHqW5ipx9m
Con esta tripulación y perfil de misión, la NASA mantiene el rumbo del programa Artemis, que busca no solo pisar la Luna nuevamente, sino establecer las bases para estancias prolongadas y, eventualmente, misiones a Marte. Aunque la fecha exacta de lanzamiento aún se define dentro de la ventana de finales de 2027, los preparativos avanzan a buen ritmo, con componentes clave del SLS ya en proceso de integración.
Esta misión, aunque menos mediática que un alunizaje, es fundamental para el éxito futuro del programa. Dominar el “baile” orbital entre múltiples naves en el espacio será lo que permita, finalmente, que los astronautas desciendan con seguridad a la superficie lunar.