Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela no solo provocaron devastación en la superficie. Sus ondas sísmicas también recorrieron el planeta más de tres veces, un fenómeno registrado por sismómetros de alta sensibilidad en distintos continentes y ampliamente documentado por la comunidad científica.
El doble sismo que impactó el norte de Venezuela dejó una huella que trascendió las zonas afectadas. Además de los daños materiales y las víctimas, el evento generó ondas sísmicas superficiales que circunvalaron la Tierra en múltiples ocasiones.
De acuerdo con especialistas en geofísica y con los registros de redes internacionales de monitoreo sísmico, las ondas superficiales completaron más de tres vueltas alrededor del planeta antes de disiparse, un comportamiento que, aunque puede parecer extraordinario, corresponde a un fenómeno conocido en la sismología moderna.
¿Por qué las ondas sísmicas pueden dar la vuelta al mundo?
La explicación radica en el tipo de energía que liberan los terremotos de gran magnitud.
Cuando ocurre un terremoto intenso y relativamente superficial, se generan distintos tipos de ondas sísmicas. Mientras las ondas P (primarias) y ondas S (secundarias) atraviesan el interior de la Tierra, las ondas superficiales, como las Rayleigh y Love, se desplazan siguiendo la corteza terrestre.
Estas ondas pierden energía de forma mucho más lenta, lo que les permite recorrer enormes distancias alrededor del planeta antes de desaparecer.
🇻🇪 DESASTRE EN VENEZUELA 🇻🇪
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) June 27, 2026
Infografía que explica como se originaron los dos terremotos en el país el pasado miércoles 24 de junio. pic.twitter.com/2FLk5MDD0p
¿Cuánto tardan las ondas sísmicas en rodear la Tierra?
Los científicos explican que las ondas superficiales viajan a una velocidad prácticamente constante.
Gracias a esa velocidad de propagación, una onda superficial puede dar una vuelta completa a la Tierra en alrededor de tres horas.
Los sismómetros distribuidos en decenas de países registran cada paso de estas ondas, identificándolas mediante impulsos sucesivos conocidos técnicamente como R1, R2, R3 y así sucesivamente, correspondientes a cada órbita que completa la señal sísmica.
Sismógrafos de Europa detectaron el movimiento minutos después
Las redes internacionales de monitoreo permitieron seguir el recorrido de las ondas casi en tiempo real.
Por ejemplo, estaciones sismológicas instaladas en España registraron las primeras ondas aproximadamente 15 minutos después del inicio del terremoto en Venezuela. Posteriormente continuaron detectando los mismos pulsos conforme las ondas daban nuevas vueltas alrededor del planeta.
Estos registros constituyen una valiosa fuente de información para estudiar la estructura interna de la Tierra, la propagación de la energía sísmica y el comportamiento de terremotos de gran intensidad.
🇻🇪‼️| En una secuencia aterradora, el planeta sufre seis terremotos en cuestión de horas pero Venezuela acabó siendo el más extremo:
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 25, 2026
– 23 de junio: terremoto de 5.1 en Nueva Guinea
– 23 de junio: terremoto 4.9 en Tarlac, Filipinas
– 24 de junio: terremoto de 6.9 en Kamaishi,… pic.twitter.com/E177rFV2Iw
Un fenómeno conocido por la ciencia tras grandes terremotos
Los terremotos de gran magnitud suelen generar ondas sísmicas capaces de recorrer miles de kilómetros y dar varias vueltas alrededor del planeta antes de disiparse completamente.
Lejos de ser un hecho excepcional o una señal de nuevos movimientos telúricos, este comportamiento forma parte de los fenómenos que la sismología ha documentado durante décadas y que permite a los científicos mejorar el conocimiento sobre la dinámica interna de la Tierra y el funcionamiento de las placas tectónicas.